El pasado viernes 24 de mayo, un helicóptero de la Secretaría de Marina (Semar) se desplomó en Querétaro, perdiendo la vida los cinco tripulantes y un funcionario de la Comisión Forestal (Conafor). Este lunes en conferencia de prensa, la Secretaría explicó que la aeronave se encontraba en “optimas condiciones” y que tenía la turbosina suficiente para llegar al punto de destino.

Además que el capitán, Miguel Ángel Ramos Machorro, tenía al menos 15 o 20 años de experiencia, por lo que el accidente tampoco fue provocado por una falta de conocimiento.

¿Entonces?

Tampoco fue el helicóptero. Los funcionarios de la Semar explicaron que la aeronave tenía una vida útil de 18 mil horas de vuelo, de las que apenas se habían completado unas 3 mil 500.

¿Fallas? Pues tampoco, el último servicio que le habían dado fue en febrero de este año, es decir que cada 100 horas de vuelo le volvían dar una checada.

Resulta que al momento en que se cayó, el helicóptero tenía la mitad de combustible. Recientemente en redes sociales surgió un video del capitán Ramos Machorro en el que hablaba de una falta de turbosina.

Entonces básicamente la Secretaría desconoce las causas que llevaron al desplome, sin embargo el almirante Rosendo Jesús Escalante explicó que por las condiciones en que se presentó el accidente, suponen que no les dio tiempo de mandar ninguna comunicación.