Aunque muchos pensamos que los que habitan las prisiones de nuestro país se la pasan muy campechanamente… pues sí, varios de ellos, pero a cambio deben aflojar unos cuantos pesos. Bastantes, al parecer.

Durante los pocos meses de estancia en la cárcel, entre pagos de extorsiones hechas por custodios y reos, y la renta de uno que otro privilegio, “Juan” gastó cerca de 70 mil pesos, los cuales ahora fuera tendrá que ver cómo junta para regresárselos a su familia.

“Pues quería hospedaje de lujo…”, reprocharán varios. Y no precisamente: para comenzar con el listado de gastos, el reo tuvo que aflojar 25 pesos diarios por el pase de lista, que al parecer no es mucho, pero calculando el tiempo que estuvo encerradito acusado de robo en total fueron cerca de 3 mil pesos. Obviamente, como señala el Reforma, cobrar por el pase de lista es ilegal… pero es una práctica regular en los penales del DF, por la que custodios obtienen ganancias de hasta 336 mil pesos diarios.

penal df2

En fin, además de lo anterior, súmenle el que a “Juan” no le latió cuando le dijeron que debía limpiar baños… 5 mil pesos para saltarse esta tarea, más otra cantidad similar cuando formó parte de la población general.

Además, para no agacharse a recoger el jabón en polvo, tuvo que pagar “protección” de otros reos, quienes a cambio de 10 mil pesos mensuales ofrecen sus servicios… y bueno, “cositas” para que la estancia en tan gacho lugar fuera más amena: 30 pesos por dejar que su familia le pasara comida, 4 mil 500 por rentar un TV para ver Sabadazo… y también poder contar con radio y celular, artefactos prohibidos en el penal… en teoría.

chapo fuga

Además de los gastos que tiene que solventar el reo dentro del penal, pueden sumarse aquellos que realiza la familia… esto en caso de querer verle la cara a su pariente, ya que en promedio se necesitan de unos 500 pesitos para acudir los días de visita y solventar los actos de corrupción.

“La corrupción genera que las familias realicen grandes esfuerzos para visitar a un pariente, porque tienen que dar dinero: en los accesos les piden dinero, por la comida deben dar dinero, por sentarse en un lugar, también para que llamen y busquen al interno”, señala Saskia Niño de Rivera, representante de la organización civil Reinserta.

Aunque parezca imposible, sí existe una forma de hacer que los reos cumplan sus condenas como debe ser y que las autoridades dejen de exprimirles lo que honradamente no ganaron: modificar la política carcelaria. “Fácil”.

“Tiene que existir un compromiso de muy arriba, desde el Jefe de Gobierno, desde la Secretaría de Gobernación, de cambiar la situación, porque la corrupción es institucional”.

*Vía Reforma