Lo que necesitas saber:
La SCJN determinó que la indemnización por el uso no autorizado de la imagen de una persona en publicidad no podrá ser menor al 40% del precio de venta al público del producto o servicio.
Seguramente has escuchado que en alguna publicidad se usó la imagen de una persona sin su consentimiento, pues eso está por cambiar… o al menos ya no ocurrir.
Tras una demanda del actor Diego Luna, la Suprema Corte ratificó que, en caso de ocurrir, se debe pagar un porcentaje mínimo del precio de venta o del servicio ofertado.
¿Cuál es la sanción para el uso de imagen sin consentimiento en publicidad?
Cada vez es más común escuchar que se utilizó la imagen de una persona sin su consentimiento, aunque esto debería terminar gracias a una ratificación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Mediante un comunicado, las autoridades recordaron que conforme al artículo 216 Bis, primer párrafo, de la Ley Federal del Derecho de Autor, la indemnización por el uso no autorizado de la imagen de una persona en publicidad no podrá ser menor al 40% del precio de venta al público del producto o servicio.
“El derecho a la propia imagen constituye un derecho de la personalidad que protege la facultad de cada persona para decidir cómo se utiliza su identidad visual, resguardando intereses económicos, la dignidad, la privacidad, el honor y la identidad personal”, señalaron.
Aunque eso sí, para determinar el costo final a pagar, se deberá considerar el alcance territorial de la campaña, su duración y la actualización monetaria correspondiente. Esto para así tener una reparación proporcional al daño.
La batalla legal que trajo de vuelta a la conversación el uso de imagen sin consentimiento
Y si te preguntabas a qué se debe la ratificación de la Suprema Corte, pues resulta que es por la resolución de un conflicto legal de Diego Luna contra una empresa de bebidas alcohólicas que inició desde 2013.
En ese entonces, el famoso actor demandó por el uso de su imagen y la de su familia sin su consentimiento en una campaña publicitaria. El tiempo fue pasando y el caso no se resolvía hasta que llegó a la Suprema Corte.
Con su caso resuelto a su favor, se marca un precedente para el uso no autorizado de la imagen de una persona. Aunque ahora estamos ante un nuevo problema que también ha dado de qué hablar: la inteligencia artificial.
