¿Cómo se le dice a esto? Este miércoles, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) anunció una resolución que dejó a medio México con cara what. Los ministros desecharon las controversias presentadas por los Tijuana y Mexicali contra la ampliación de mandado de Jaime Bonilla en el gobierno de Baja California.

El Congreso del estado ya hasta ratificó, a puerta cerrada, muestra de legalidad, la controvertida ‘Ley Bonilla’ que confirma que —duh— Jaime Bonilla gobernará de cinco años, en lugar de los dos para los que fue elegido.

En un comunicado de prensa, los ministros de la Suprema Corte de Justicia señalaron que la controversia constitucional que presentó Mexicali y Tijuana no aplica “porque va en contra de actos no definitivos”… o sea, porque el procedimiento legislativo sigue en proceso —aunque ya está más cantado que Las Mañanitas— y que la mentada ‘Ley Bonilla’ todavía no ha sido publicada.

La falla de las quejas constitucionales es que las presentaron antes de que la ley fuera ratificada por el Congreso de Baja California.

El lado bueno es que los municipios de Mexicali y Tijuana probablemente impugnen la decisión mediante las reclamaciones pertinentes y entonces, una sala de la propia Suprema Corte tendrá que decidir otra vez sobre las controversias constitucionales de la ‘Ley Bonilla’.

De acuerdo con El Financierolos ministros que desecharon las controversias —Yasmín Esquivel y Juan Luis González— también afirmaron que no “prejuzga la admisibilidad”, o sea, están dispuestos a recibir nuevos recursos sobre la misma decisión en Baja California y su nuevo gobernador, Jaime Bonilla.