A menos que ocurra un milagro de 15 de septiembre, Alfredo del Mazo hoy tomará protesta como nuevo gobernador del Estado de México. El último chance para que esto no ocurriera se perdió ayer, cuando el Tribunal Electoral de Poder Judicial de la Federación (TEPJF) desestimó varias denuncias en contra del priista entre las que se encontraba el reparto de la tarjeta “Salario Rosa” y el desvío de recursos federales a la campaña del ya casi mandatario.

Además, el Tribunal validó por unanimidad el triunfo de Del Mazo, señalando que no hay falla en los cómputos finales de la elección, los cuales –después del recuento de 556 casillas– quedaron de la siguiente manera: PRI-PVEM-Nueva Alianza-Encuentro Social: 2 millones 41 mil 982 votos; Morena, un millón 871 mil 361; PRD, un millón 84 mil 574; PAN, 682 mil 480; PT, 65 mil 467, y candidata independiente, 130 mil 145.

Con lo decidido ayer por el TEPJF, se da por concluido el proceso electoral en el Estado de México, ya que se declararon infundadas varias de las acusaciones previamente desechadas por el Tribunal Electoral del Estado de México (TEEM) y la Sala Superior. De acuerdo con la presidenta del Tribunal, Janine Otálora, para que se diera la nulidad de la elección –como lo solicitaba Morena y PT– se requería la plena acreditación de “la existencia de violaciones sustanciales o irregularidades graves, que lleven al juez al pleno convencimiento de que es la única manera de reponer la democracia”.

Para los magistrados, la repartición de la tarjeta “Salario Rosa” de ninguna forma coaccionó el voto… simplemente se trató de una forma de propaganda política que, por cierto, recientemente ya fue declarada como prohibida por el Instituto Nacional Electoral (INE).

En lo que respecta al uso de recursos federales, se reconoció que 9 mil personas fueron beneficiarias de programas sociales y también representantes partidistas. Sin embargo, no se pudo concluir que el beneficio fuera exclusivo de aquellos que fueron enviados por el PRI.

Por otra parte, se negó la existencia de violencia de género en contra de la candidata de Morena Delfina Gómez, pese a que fue atacada por los dirigentes del PRI, PAN y hasta por el expresidente de México, Felipe Calderón.

Por último, en lo relativo a la supuesta transferencia de fondos de la empresa OHL a la administración federal y estatal para de ahí ir a parar a campañas electorales, el TEPJF determinó que el INE no es capaz de investigar este asunto, ya que se trata de aspectos de fiscalización. “No se advierte de qué forma las supuestas irregularidades guardan relación con la materia electoral, la campaña o el partido político. Además, quedó acreditado el origen y destino lícito de los recursos objeto de denuncia, sin que la autoridad comicial tenga competencia para determinar el destino de los fondos correspondientes a la cuenta pública del Estado de México”, señalaron los magistrados.