This is Spartaaaaaaaa… Una investigación recientemente publicada en la revista Frontiers in Sustainable Food System reveló que cuando un tomate aún está en su planta puede enviar una señal eléctrica de alerta el resto de su planta para avisar del ataque de una oruga.
¿Y para qué le avisan al resto de la planta?
Resulta que cuando el resto de la planta se entera del ataque a uno de los tomates, puede secretar sustancias químicas a la defensiva como el peróxido de hidrógeno, que curiosamente es una de las sustancias de un método agrícola para el control de plagas.
Los tomates a la defensiva
Las plantas utilizan actividad eléctrica a través de la savia para transmitir señales a toda la planta y cuando tiene flores o frutos, también son partes vivas de la planta. Para esta investigación, los analistas brasileños colocaron un par de electrodos en el tallo de la fruta.
Las plantas de tomates que participaron en la investigación fueron de la variedad “MicroTom” y las colocaron en una jaula de Faraday, que e una caja metálica que protege a su contenido de los campos eléctricos estáticos.
Después, se colocaron orugas de la especie Helicoverpa armigera sobre las frutas verdes y maduras por 24 horas. En todo ese tiempo se registró y monitores la actividad eléctrica. Resulta que se recibieron estímulos eléctricos distintos antes que la oruga atacara la fruta y después.
Además, encontraron que cuando la oruga ya estaba comiéndose la fruta en cuestión, el resto de la planta generó una respuesta oxidativa en otras partes para alejar en la medida de lo posible a la oruga de otras frutas de la planta, pero también para que la fruta dañada se cayera por sí sola de la planta y no comprometiera las demás.
Increíble ¿no?
