Adiós al Uberpool y mototaxis en la CDMX, además habrá restricciones a Cabify y Uber

Previo a irse directo a la carrera presidencial (o como parte de ella), el jefe del gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, tuvo a bien dejar un nuevo reglamento de Movilidad, el cual tiene puntos que serán aplaudidos por unos y rechiflados por otros. Bueno, en realidad el reglamento ni es tan nuevo, pero sí con actualizaciones que –supuestamente– van con miras a regular servicios de transporte y a dar más seguridad a pasajeros y peatones.

Para empezar, podemos decirles que la gente de Tláhuac (y el resto de la CDMX) ya no podrá transportarse en los elegantes y nada seguros mototaxis y “golfitaxis” (carritos de golf) ¿La razón? Según el exsecretario de Movilidad, Héctor Serrano (este lunes se separará del cargo), aunque pequeñas, las improvisadas mini limusinas consiguen llegar a velocidades que ponen en peligro a los pasajeros. Sin embargo, para aquellos que gustan del servicio personalizado, todavía podrán abordar bicitaxis, ya que estas unidades –por muy buena pierna que tenga el conductor– alcanzan una velocidad que no pone en riesgo a los usuarios.

Precisamente, en lo relacionado con la personalización del servicio es donde el reglamento más atención pone, al restringir los servicios de choferes privados y –casi, casi– darle fin al Uberpool. En el caso de las restricciones, se establece que los autos utilizados para servicio de transporte (como Uber y Cabify) deberán tener menos de 10 años de antigüedad. Además, tendrán que estar registrados ante la Secretaría de Movilidad y contar con una calcomanía cero o doble cero.

En lo que se supone el fin del Uberpool, se establece que queda “prohibido el servicio de transporte de pasajeros privado especializado con chofer, que se genere a través de dos o más solicitudes con una misma unidad vehicular que realice el mismo viaje a diversas personas en un mismo recorrido, trayecto o ruta”.

Por otra parte, limitando las opciones de trabajo para los fans de la Mars, en el nuevo reglamento se prohíbe a menores de 23 años conducir las unidades de transporte de pasajeros, además de solicitarles el respectivo examen toxicológico. Otra cosa que ya no se permitirá en los transportes es que los pasajeros lleven “bolsas o paquetes” demasiado voluminosos, que estorben a otros pasajeros.

¿No les gustan estas nuevas normas? Pues en caso de que pretendan manifestarse en su contra, deberán solicitar un permiso a las autoridades correspondientes –mínimo– con 48 horas de anticipación. Es más, incluso si lo que quieren es festejarlas en las calles también necesitarán de un permiso: de acuerdo con el reglamento, “para la realización de desfiles, caravanas, manifestaciones, peregrinaciones o cualquier otro tipo de concentración humana de carácter político, religioso, deportivo, recreativo o social, cuya finalidad sea perfectamente licita y que pueda perturbar el tránsito en las vías, la paz y tranquilidad de la población de la ciudad, es necesario que se dé aviso por escrito a la Secretaría de Seguridad Pública, con por lo menos 48 horas de anticipación a la realización de la misma”.

Falta ver cómo le harán las autoridades para regresar a casita a los manifestantes que se lancen a protestar sin decir “agua va”.