Desde hace poco más de un año, el expresidente de Brasil, Lula da Silva, permanece preso por corrupción y lavado de dinero en el caso Odebrecht.

Este martes, el Tribunal Superior de Justicia de Brasil acordó reducir considerablemente la pena que el exmandatario brasileño cumple: pasó de 12 años y 1 mes a ocho años y 10 meses.

Por unanimidad de votos, los jueces determinaron que la anterior condena era excesiva.

Es importante señalar que para poder pedir prisión domiciliaria u otras cosas, Lula da Silva tiene que cumplir un sexto de la condena en prisión, lo que significa que podría solicitar esta medida en septiembre de este año.

Recordemos que Lula da Silva fue sentenciado por corrupción y lavado de dinero al recibir un departamento de tres pisos en una playa en São Paulo como parte de un soborno de la constructora OAS.

Sin embargo no es la única condena. 

En febrero pasado, Lula fue condenado a 12 años y 11 meses de prisión por haber recibido más de 270 mil dólares por un inmueble en Atibaia. Pa’ variar, las obras de este departamento fueron financiadas por OAS, Odebrecht y Schahin.

Si esta última condena es ratificada, el expresidente perdería su oportunidad de salir de prisión.