Foto: Michael Reynolds - Pool/Getty Images

Y en la nota idiota del día: Trump asegura que amenaza norcoreana beneficiará turismo en Guam

Pues si con tanta balacera y corrupción México es uno de los principales destinos turísticos del mundo, ¿por qué Guam no habría de incrementar su número de visitas con una amenaza de ataque balístico por parte de Corea del Norte?

Optimista, emprendedor y jocoso, como suele ser, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le pidió al gobernador de Guam no sentir frío ante las amenazas de Kim Jong-un de desaparecer la pequeña isla con el poder de sus misiles… lo que debe hacer es ver el lado positivo: “Eddie, te has vuelto famoso, muy famoso alrededor del mundo”, le dijo el republicano al gober guameño.

 

Sí, es verdad que el líder norcoreano advirtió que cubrirá al minúsculo territorio estadounidense con un “fuego envolvente”, pero eso no es más que publicidad gratuita para la isla del Pacífico: “están hablando de Guam y están hablando de ti. Y puedo decirte esto: el turismo va a subir, como diez veces… y sin gastar nada”, aseguró el exconductor de The Apprentice.

Es en serio. ¿No creen? Tampoco lo podía creer Eddie Calvo, el gober de Guam… que a guamazos quería agarrarse a Trump mientras éste le decía tan increíbles pronósticos. Pero como no pudo, lo que sí hizo fue grabar la conversación y compartirla.

Para darle el avión al mandatario (o quién sabe, igual y si le cree), el buen Eddie aseguró que, a pesar de las amenazas, Guam es un paraíso: “tenemos 95% de ocupación y, después de que todo esto se calme, estaremos al 110%”.

La pequeña isla, cuyo tamaño se compara al de la ciudad de Chicago, basa su economía en el turismo y el ejército. De hecho, el 30% de su territorio está ocupado por las fuerzas armadas, las cuales se desplegarán contra Corea del Norte, nomás Trump dé el aviso… pero quizás no será necesario. Según el republicano, sus ataques por tuit han dado el efecto deseado: “¿notas que no ha hablado recientemente?”, le dijo el presidente al gobernador de Guam, “[Kim Jong-un] ya no habla tanto. Veremos cómo marcha todo”.