A diferencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Donald Trump dio otro paso en apoyo al gobierno de Israel y esta mañana desafió a los estatutos internacionales, al reconocer la soberanía israelí en los Altos del Golán —una región que está en disputa entre Israel y Siria, desde 1967—.

¿A qué nos referimos con “soberanía” israelí? El conflicto en esta región comenzó con la Guerra de los Seis Días, cuando Israel le cayó al territorio sirio para “conquistarlo”. Desde entonces, la comunidad europea así como la árabe señalaron la invasión de Israel y tras la resolución 242 de la ONU se consideró como “territorio ocupado”.

Peeeeeeeero, tuvo que llegar Donald Trump a la Casa Blanca para hacer una realidad el anhelo del gobierno israelí y, ahora, Estados Unidos se desmarcó de la ONU para reconocer la permanencia de Israel en los Altos de Golán.

¿Por qué?

El magnate y mandatario de Estados Unidos se ha refugiado en el argumento de que el reconocimiento tenía que haberse hecho desde hace décadas. ¿Por qué? La figura de Irán en el mapa geopolítico y el terrorismo empujaron a este país a reconocer la presencia de Israel como un “aliado” —uno de esos países que combatirá todo lo que es malo, según el discurso de Trump—.

Al lado de Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, Trump posó ante los medios de comunicación con la carta que da fe política al “derecho absoluto” de Israel para defenderse. En este contexto, este nación respondió con un bombardeo a la franja de Gaza, Palestina, por el ataque de Hamas contra Tel Aviv, Israel —en el lío de siempre—.

Los Altos del Golán

Pero, ¿por qué es tan importante esta región? La historia de los Altos del Golán data desde 1967 —como mencionamos tras la guerra de los Seis Días y la guerra de Yom Kipur—, cuando Israel combatió con las fuerzas sirias para apañarse esta zona.

Foto: Getty Images.

Los Altos es una meseta que está ubicada en la frontera entre Israel, Líbano, Jordania y Siria. Con los años, el país de Netanyahu logró quedarse con un área de mil 200 kilómetros cuadrados, mientras que el resto se repartió entre Siria y la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación.

Esta división provocó la pugna entre los países vecinos, como Líbano que ha reclamado la zona de las Granjas de Shebaa mientras que la ONU e Israel se oponen. Como vemos la cosa no pinta nada fácil y la acción que Donald Trump tomó acentúa aún más las diferencias en medio oriente, pues lejos de lograr un consenso, la Casa Blanca ha optado por la división y la hegemonía de Israel.

**Foto de portada: Getty Images.