Un futbolista de la segunda división alemana sufrió de más para llegar al entrenamiento, pero no por un problema con su auto o algo que tuviera que ver con su físico, sino con un animal que no lo dejaba salir de su casa.

El delantero finlandés, Mikael Forssell, perteneciente al Bochum

, salió de su hogar con el afán de llegar temprano al entrenamiento, pero un gato se le atravesó y no logró su cometido.

Debido a que sufre de una fuerte alergia al pelo de estos felinos, Mikael no pudo subir al coche, puesto que éste estaba sentado justo en la puerta del coche y hasta le tomó una foto para constatarlo.

Solo fueron unos minutos, pero al parecer el miedo a la urticaria o algo similar fue más que sus ganas de llegar a trabajar temprano.

Ya saben, aquí tenemos un nuevo pretexto para poder llegar tarde.