Luego del Brexit y de la llegada de Donald Trump, ya no es posible fiarse del Reino Unido y Estados Unidos. Al menos, no como antes, señaló la canciller alemana Angela Merkel, para quien es tiempo de que los europeos tomen el destino en sus manos.

“Los tiempos en los que podíamos depender completamente de otros, hasta cierto punto han terminado. Es mi experiencia de estos últimos días”, agregó Merkel, tras la culminación de las cumbres de la OTAN y del G7. Con esto, aunque la alemana admite que se “han roto puentes”, no quiere decir que la relación con Estados Unidos y Reino Unido haya terminado: hay un vínculo de “amistad”, así como existe una de “buena vecindad” con otros países, como Rusia.

De acuerdo con El País, las cumbres de la OTAN y del G7 ofrecieron resultados decepcionantes para los europeos… y todo por culpa de Donald Trump, quien no se baja de su nube ignara y sigue negándose a que Estados Unidos se sume a combatir el cambio climático. Además, como chamaco que nomás quiere llevar la contra, el republicano de la Casa Blanca se mostró negativo en asuntos relacionados con refugiados y solicitantes de asilo, así como en el respaldo de la defensa colectiva en el marco de la OTAN.

“Lo que hemos vivido en las cumbres no corresponde a lo que esperamos de un presidente estadounidense”, lamentó Merkel.

Por su parte Jürgen Hardt, coordinador de Cooperación Transatlántica de Exteriores y representante parlamentario de la UCD., partido en el que milita la canciller alemana, criticó la postura de Trump, señalando que éste se ha aislado en su postura respecto al calentamiento global. Además, calificó  de “imprecisas” las ideas  que el presidente estadounidense tiene en relación al libre comercio.

“Creo que Trump ha dejado pasar una gran oportunidad para hacer valer su pretensión de liderar el mundo, como realmente se espera de un presidente estadounidense”, cita La Jornada al político alemán.

Otro que también comentó la forma en que la Unión Europea lidiará con Donald Trump fue el recién ascendido presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien aseguró que el apretón de manos que se dio con el estadounidense le reveló que éste no es “inocente”… pero “tampoco es el alfa y el omega de una política (…) Es necesario demostrar que uno no hará pequeñas concesiones, aunque sean simbólicas, pero tampoco hay que mediatizar demasiado”.