Lo que necesitas saber:
El caso de 2024 se reabrió luego de que la exalumna agredida presentara una nueva demanda ante la falta de respuesta de la universidad.
El pasado 16 de septiembre una exalumna de la Universidad de Cornell presentó una demanda contra la universidad, al confirmar que fue violada en grupo luego de que la drogaran varios hombres de la fraternidad Chi Phi el 19 de octubre de 2024.
De acuerdo con las declaraciones que otorgó a The Cornell Daily Sun, la demandante reconocida bajo el seudónimo Jane Doe, afirmó que la agresión ocurrió cuando todavía era menor de edad (en el parámetro de 21 años en Estados Unidos).

Una noche de alcohol y fiesta universitaria se convirtió en su peor pesadilla cuando uno de sus “amigos” —Matthew Ingalls— le propuso un encuentro sexual múltiple con otro miembro de la fraternidad —Johnathan Newell—. Doe resalta que, debido al estado etílico en el que se encontraba, fue incapaz de expresar su consentimiento.
Sin embargo, Ingalls y Newell la presionaron para consumir ketamina, marihuana y alcohol de alta graduación. Posteriormente, ocurrió la violación por parte de los dos hombres.
El pacto patriarcal le dio bandera verde a Newell para compartir en un chat de la fraternidad que había “sexo gratis” en el piso de arriba. Es decir, una “invitación abierta” para los hombres que quisieran unirse. Fueron cinco más los hombres que acudieron para agredir a Jane Doe.

La violación grupal contra Jane Doe duró hasta las 5:45 de la mañana siguiente, como relató en la demanda. Varios días después, el 8 de noviembre de 2024, pudo denunciar la violación en el Departamento de Policía de la Universidad de Cornell.
¿Quiénes son “los siete de Cornell University”?
Los agresores señalados por la violación en grupo en la Universidad de Cornell son:
- Matthew Ingalls
- Johnathan Newell
- Winston Lee
- Gillio Lopes
- Diego Sarabia
- Scott Norris
- Scott Kretzschmar
¿Hubo castigo para los siete presuntos violadores de la Universidad de Cornell?
En la misma declaración a The Cornell Daily Sun la víctima aseguró que, el mismo día que denunció, suspendieron temporalmente la sección de la fraternidad Chi Phi por “infracciones al código de conducta estudiantil”. También fueron suspendidos temporalmente los siete presuntos responsables.

Además, Doe cuenta que la Universidad de Cornell le dio chance a los agresores de “corregir el error” con una tarea: Escribir un ensayo. Así, tal cual. Fue hasta enero de 2025 cuando la universidad inició una investigación real, que poco sirvió porque la dio por concluida al no hallar “pruebas contundentes”.
Es por eso que la víctima presentó la demanda actual ante la falta de sanciones penales coherentes al delito, situación que obligó a la víctima a abandonar sus estudios superiores en una de las universidades más prestigiosas de la Ivy League en Estados Unidos.
El caso de Doe vs Cornell University se reabrirá
De acuerdo con una declaración oficial compartida por The New York Times, el fiscal de distrito del condado de Tompkins, en Nueva York, reabrirá la investigación del caso contra la Universidad de Cornell.

El documento señala que la primera declaración de Jane Doe —firmada por ella misma en noviembre de 2024— no afirma que fuera drogada y violada en contra de su voluntad. Es por eso que, basados en su declaración, “no emitieron sanciones penales contra los agresores”.
Más allá de la revictimización o el querer salir de las acusaciones que muchas personas les han hecho en redes sociales tras la viralización del caso, lo importante es que la presión social hizo efecto:
“Reconozco la realidad de que las víctimas de agresiones sexuales pueden necesitar años de terapia para procesar lo que les sucedió. Buscar justicia a veces requiere que reabramos casos cuando se proporciona evidencia adicional“.

El proceso ya inició, como se lee en el comunicado mencionado anteriormente. Una vez que se determinen los cargos apropiados contra los agresores se presentarán los testimonios ante el Gran Jurado del Condado de Tompkins y votarán para castigar penalmente —o no— a los involucrados “con todo el rigor de la ley”.
¿Y qué dijo la Universidad de Cornell?
El pasado 21 de septiembre, ante el conocimiento de la demanda, la Universidad de Cornell extendió un comunicado alegando que ya investigaron y resolvieron las acusaciones de acuerdo con las políticas universitarias. Además, señalaron que la fraternidad Chi Phi sigue vetada.
“La ley federal de privacidad prohíbe a Cornell divulgar información específica sobre estudiantes, por lo que no podemos hacer declaraciones públicas sobre ninguna otra medida disciplinaria“.

Posteriormente, este lunes 28 de septiembre de 2026, emitieron otro comunicado donde apoyan la decisión del fiscal de distrito del condado de Tompkins para instalar un gran jurado que escuche el testimonio de la víctima. No sin antes aclarar que lo de los ensayos no fue verdad.
“Cualquier insinuación de que la universidad no impuso sanciones a los implicados es falsa“.
**Esta noticia sigue en desarrollo**
Con información de The Cornell Daily Sun y The New York Times

