Quizás con argumentos como los del exfuncionario de Sonora que acosó a una presentadora de TV (querían ser “irreverentes”) o con alegatos al estilo Marcelino Perelló (sin verga, no hay violación)… quién sabe cómo, pero los profesores de la Universidad de Guanajuato a los que se les comprobó acoso a estudiantes, sólo se hicieron acreedores a la relajada (pero “dura”) sanción de ocho días en casita.

A las autoridades de la Universidad de Guanajuato les tomó cinco meses investigar y analizar la información de 17 denuncias que contra profesores hizo un grupo de alumnas por acoso sexual, con el apoyo de los grupos Centro Las Libres y Colectivo Alumnas UG en Sororidad… así, tras ver cómo estuvo el asunto, determinaron  que sólo 43% de los casos se hizo merecedor de suspensión, 21% de amonestación,, otro 21% tendrá sobreseguimiento y 14% la libró, por no encontrarse elementos para fincar responsabilidad.

¿¿?? Ahhhhh, de acuerdo con The Huffington Post, la vocera de la Comisión de Honor y Justicia de la Universidad de Guanajuato, Claudia Gómez, procedió a dar los resultados de las investigaciones… pero así, nomás con puros porcentajes y evitando dar los nombres de los involucrados… Ya después de mucha insistencia de los medios de comunicación, la funcionaria aflojó un poco más la información y señaló que sólo se investigaron 14 casos y de ellos únicamente en seis tuvieron que aplicar el “máximo” castigo: ocho días de suspensión.

Para seguir dándole forma a los porcentajes, Gómez indicó que tres de los profesores morbosones fueron duramente (esperemos) amonestados; tres fueron sobreseídos y sólo a dos no se les encontró responsabilidad alguna. “Nos reservamos brindar información que pudiera generar revictimización de las denunciantes”, señaló Gómez, en relación a las chicas que acusaron haber sido víctimas de acoso sexual por parte de profesores… y respecto a estos, pues tampoco quiso decir sus nombres, “por respeto a la intimidad”.

Chiaaaa… pero bueno, para evitar que luego de sus duras sanciones, dentro de ocho días los profesores cochinones (o cualquier otro) vuelvan a las andadas, la funcionaria de la Universidad de Guanajuato aseguró que –al menos en el Campus León– se recomendó “reforzar acciones de prevención y atención oportuna y ágil de las denuncias de que conozca”. Además, el secretario académico de la Universidad, Héctor Rodríguez de la Rosa, señaló que de todo esto, las autoridades de la institución se llevan “un gran aprendizaje”: “el de creerle a las mujeres, validar lo que reportan”… sobre todo, porque a final de cuentas sí se pudo acreditar que los profesores sancionados sí incurrieron “en comportamientos que para las denunciantes resultaron violentos”… aunque parece que para las autoridades no tanto, ya que nomás les asestaron ocho días de suspensión como castigo. Pero bueno…