Ya que está comprobado (aunque no de la forma más metódica) que las abuelas cuidan mejor de las “bendiciones”, el titular de Hacienda comentó que ellas podrían ser la vía para destrabar la bronca que hay en torno al aniquilante recorte presupuestal que aplicó el gobierno federal a las estancias infantiles.

De acuerdo con Reforma, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Carlos Urzúa, señaló que por ahí le corrieron el pitazo de que la Secretaría del Bienestar tiene entre manos repartir el subsidio que se da a las estancias infantiles de manera directa. Es decir, que se entregue dinero a los padres de familia y que ellos sean los que decidan si va para la estancia infantil (en caso de que decidan que ahí se cuide de sus mi’jitos) o bien, lo utilicen como apoyo para la persona que se encargará de tamaña responsabilidad… que, en muchos casos, podría tratarse de la abuelita.

 

“Hay 350 mil niños que fueron dados de alta en 2018 y hay poco menos de 10 mil estancias infantiles donde ellos van. El Gobierno lo que hace es dar el dinero a las estancias infantiles. Y tengo entendido que la Secretaria de Bienestar lo que está diciendo, es, en lugar de darle el dinero a las estancias infantiles, pues se le da a los papás y que los papás se lo den a las estancias infantiles o a lo mejor hagan otra cosa”, mencionó el buen Urzúa.

¿Como qué cosa? Ahhh, pues ahí es donde entraría la abuela al rescate, ya que la parte del subsidio de las estancias infantiles que le toque a los padres, bien podría servir para ayudar económicamente a la persona que se encargue de cuidar a los niños: “con eso se puede ayudar a la abuela que va a cuidar, quizá mejor, a los niños que las propias estancias infantiles. ¿Me explico? Dar flexibilidad a los padres de familia y no atarse con estancias infantiles en particular”.

El comentario del titular de Hacienda se da en medio de los reclamos ante el recorte del 50% en el presupuesto para las estancias infantiles… pero, según Urzúa, los recursos para éstas (más de 2 mil millones de pesos) son más que suficientes. Nomás hay que cambiar el método de distribución… aunque, según Felipe Calderón, el programa opera desde hace tiempo sin intermediarios, mediante un apoyo directo a las madres.

Obviamente los dichos de Urzúa fueron imán de críticas. Una de ellas por parte de la legisladora Martha Tagle, quien señaló que no se trata nomás de que los padres tengan chance de trabajar y que los abuelitos cuenten con un apoyo… sino de que los niños “deben tener espacios para ser atendidos y ser estimulados para desarrollar habilidades”… y pues para eso están diseñadas las estancias infantiles. “Carlos Urzúa necesita estudiar, entender y conocer el impacto de la economía de cuidados y la responsabilidad del Estado para diseñar políticas, planes, programas y leyes para una distribución más equitativa entre los diferentes actores sociales”, comentó Tagle.