¿Alguna vez te contagiaste de sarampión? ¿Estás vacunado? De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (WHO, World Health Organization por sus siglas en inglés), a pesar de que existe una vacuna segura y rentable, en 2017 murieron 110 mil personas por sarampión en todo el mundo, desafortunadamente los principales son niños menores de cinco años.

Es gracias a la vacuna que se redujo el 80% de las muertes provocadas por esta enfermedad entre 2000 y 2007, es decir, aproximadamente 21.1 millones de muertes. De acuerdo con la organización, en 1963 (antes de que entrara la vacuna en el panorama) se registraron 2 millones 600 mil muertes.


Sin embargo todavía hay mucho por hacer.

Estamos hablando de una de las enfermedades más contagiosas del mundo. Aquellas personas que no son inmunes (no están vacunadas) tienen el potencial de infectar aproximadamente a 9 de cada 10 personas expuestas.

El sarampión es una enfermedad grave y altamente contagiosa causada por un virus de la familia de los paramixovirus y normalmente se transmite por contacto directo y por el aire. Lo que se infecta principalmente es el tracto respiratorio y luego se propaga por todo el cuerpo.

La mayoría de las muertes relacionadas con el sarampión son causadas por complicaciones, siendo las más graves infecciones cerebrales, hinchazón y daño; diarrea severa, deshidratación, neumonía, ceguera, sordera y la muerte.


Por todo lo anterior, los niños pequeños NO vacunados son los que tienen el mayor riesgo de contagiarse de sarampión y sus complicaciones. Además, las mujeres embarazadas que igualmente no están vacunadas.

El virus se contagia al toser y estornudar, al contacto personal cercano o al contacto directo con secreciones nasales o de garganta infectadas.

A la fecha no existe un tratamiento antiviral específico para combatir el virus pero se puede prevenir con la vacunación de rutina para los niños, aunado a campañas de vacunación masivas en países con altos índices de mortalidad y casos.