Michael Engfors la estaba pasando bastante mal. Este hombre de 61 años había estado sin hogar durante seis años después de que perdió su trabajo, su casa, su matrimonio y el contacto con su hija.

Engfors hizo lo que muchas personas en su situación harían para lidiar con toda esa montaña de problemas: se convirtió en un alcoholico.

Al ver que sus opciones (y dinero) se agotaban, decidió tomar una decisión arriesgada: utilizar sus últimos $10 dólares en un boleto raspadito. Las probabilidades de que ganara algo eran de 840 mil a una.

Por fortuna la suerte le sonrió ya que este hombre ganó la nada despreciable suma de $500 mil dólares. Al enterarse de esto, en vez de ir a cambiar el boleto de inmediato, decidió guardarlo, durmiendo en el piso de una iglesia hasta que logró encontrar un refugio más estable.

El Dr. Vince Savage quién es el director del refugio que acogió a Michael y quién lo llevó a recoger su premio mencionó que “no le pudo ocurrir a un mejor sujeto”.

Ahora este hombre dice que utilizará el dinero para comprar unos skis y tratar de reconectarse con su hija.

Lo único que esperamos es que este sujeto tome buenas decisiones con este dinero y no lo desperdicie con el vicio.

Via BroBible