La matanza en Minatitlán, Veracruz, y la agresión contra dos mujeres en Tabasco nos recordó que la violencia en el país también alcanza a los niños y las niñas. Tan sólo en 2018, se reportaron dos mil 908 denuncias por homicidios contra menores de edad, de acuerdo con el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna). En medio de estas cifras, ¿qué necesitamos tanto el Estado como la sociedad para brindar una mejor seguridad para los niños mexicanos?

De acuerdo con Ricardo Bucio, secretario ejecutivo del Sippina, la situación es complicada y muy grave, pues además de los homicidios, hay otros delitos que acechan a los menores de edad como la pornografía, abuso o el turismo sexual.

Violencia e infancia en México

En contexto del Festival de los Derechos de la Niñez, previo al 30 de abril, Ricardo Bucio explicó que el aumento de las agresiones en contra de los menores de edad ha sido más del 305%. ¿Ejemplos? El abuso sexual en contra de los niños menores de cinco años. Y eso no es todo, porque los mecanismos de protección se han ido perdiendo.

“Pasamos, por ejemplo, de la permisión de la nalgada al feminicidio de niñas, del abuso sexual, que cada vez se da más a temprana”, señaló Bucio y sumó su preocupación al embarazo en niñas y adolescentes —en los últimos años en que se han registrado 11 mil partos de niñas entre 10 y 14 años.

¿Qué podemos hacer? Como mencionamos, se acerca el Día del Niño y en medio de la agenda de AMLO —ya saben, el Aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya o la Refinería Dos Bocas—, se darán a conocer “los lineamientos” para garantizar la seguridad de los niños y combatir la violencia en un programa que prevé la participación del gobierno federal, estatal y local, mediante talleres y pláticas impartidas por el DIF para los padres de familia, por ejemplo.

El objetivo, es que los niños accedan a una vida libre de violencia y se desarrolle su cotidianidad sin amenazas, agresiones y actos que vulneren sus derechos.

**Foto de portada: Cuartoscuro.