A pesar del impacto de la caída y de las imágenes de la aeronave en llamas, los 99 pasajeros y cuatro tripulantes lograron sobrevivir al accidente del Embraer 190 y una de las razones que ayudaron a que las 103 personas abordo salvaran su vida fue la respuesta y los protocolos de acción, tanto de las dos sobrecargos, como del capitán y el primer oficial.

La noche de ayer, en conferencia de prensa, el gobernador de Durango, José Rosas Aispuro, dio a conocer que el estado de salud de los pasajeros y la tripulación era estable. En cuanto al piloto y capitán Carlos Galván Meyrán, tuvo que ser intervenido por una lesión cervical.

Pero, finalmente, se encuentra estable.

Vuelo 2431

La historia del Embraer 190 resulta significativa por varias razones, una de éstas es que, finalmente , resulta ser un accidente en el que la vida de más de cien personas estuvo en riesgo.

Además, de acuerdo con Reforma, éste es el primer accidente que termina el impacto de un avión comercial mexicano en 18 años —la base de registros periodísticos indica este dato—.

Otra razón es que los pasajeros y la tripulación lograron salvar sus vidas —aunque 18 personas resultaron heridas, una niña sufrió quemaduras de primero, segundo y tercer grado, en el 25% de su cuerpo y su estado de salud es delicado, detalló Fernando Ríos, secretario de Salud de Durango—.

Pese a las adversidades, la respuesta y los protocolos de acción de las sobrecargos así como los pilotos permitieron que los pasajeros evacuaran a tiempo, antes de que el avión se incendiara por completo.

La tripulación

Rosas Aispuro detalló que el vuelo 2431 salió con retraso de 21 minutos, a las 15:30 horas, ya que una tormenta con granizo dificultaba la salida.

Una vez en el proceso para despegar, una microrráfaga —una corriente de aire descendiente asociada a una tormenta—, precipitó la caída del avión.

A 300 metros de la pista del Aeropuerto Guadalupe Victoria y entre el miedo de los pasajeros, las sobrecargos Brenda Zavala Gómez y Samantha Hernández Huerta ayudaron a que los 88 adultos y nueve niños —entre ellos, dos infantes— lograran salir a tiempo y por su propio pie, aún con el avión en llamas.

Fue un impacto… fue el primer impacto y al segundo impacto fue más fuerte, fue cuando brinqué y me pegué toda y venía bien asegurada. Al segundo impacto vi las flamas de la cabina de enfrente, entonces se detuvo el avión, la aeromoza atrás como que… para cuando yo volteé ella ya tenía una puerta abierta atrás“, contó Anabel Estrada, pasajera del vuelo 2431.

De acuerdo con el testimonio que Anabel dio para CNN en Español, el avión había tenido problemas para despegar, debido a la fuerte lluvia.

Según los primeros reportes, el capitán Carlos Galván y el primer oficial Daniel Dardon Chávez se encargaron de maniobrar la caída y también de aplicar los protocolos de acción para que los tripulantes pudieran salir.

Junto con el equipo de rescate, que trabajó bajo el código rojo, se logró auxiliar tanto a los pasajeros como a los tripulantes después del episodio.

El accidente del Embraer 190 nos recuerda la importancia de los protocolos de acción y de la labor que los equipos de tripulación hacen en cada uno de sus viajes.

Por lo pronto, “ya se creó una comisión investigadora“, que incluye a expertos internacionales y la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) trabajará para ofrecer un dictamen completo del accidente.

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Hola, soy Lucy Sanabria. Desde 2018 redacto y reporteo para Sopitas.com, con especial entusiasmo en temas de derechos humanos y LGBT+. En 2021 fui parte de la generación de la beca de Periodismo Incluyente...

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