Los medios cacharon a Yeidckol Polevnsky, dirigente nacional de Morena, viajando en un avión privado mientras apoyaba las campañas políticas de su partido en Tamaulipas. Después de varios mensajes de “así te quería agarrar” y frente a la inminente pregunta de “¿dónde quedó la austeridad?”, la política mexicana ya respondió a los cuestionamientos: según ella, se vio obligada a hacerlo porque la amenazaron.

“Fue un tema de seguridad y de eficiencia y nosotros pagamos”, señaló la controvertida dirigente del partido en el poder.

Entrevistada a la salida del Senado, Yeidckol —la única política que firma sus tuits etiquetándose a ella misma— aseguró que había recibido amenazas de muerte si iba a Tamaulipas y aprovechó para informar que ella cubrió los gastos, bueno, según los compartió con el senador que lo acompañaba.

“Estamos obviamente en apego estricto a los principios del Presidente López Obrador. El caso de Tamaulipas es un caso especial, no todas las líneas vuelan. En el caso, por ejemplo de Victoria, solo va Aeromar y tienes que regresar a México si quieres ir a Tampico o quieres ir a Matamoros, porque no hay interconexión en todo el Estado”, dijo después, en unas declaraciones retomadas por Reforma.

Proceso publicó que los vuelos de Yeidckol entre Ciudad Victoria, Tampico y Matamoros costaron 23 mil dólares… unos 440 mil pesos.

Según Polevnsky, esos gastos ni siquiera los van a meter al presupuesto de Morena. Lo que sí es que quién sabe cómo los pagó porque en la misma entrevista —¿aclaración de risa?— dijo que ni siquiera cobraba en el Partido.