Lo que necesitas saber:
Jesús Romero, secretario de Gobierno de Oaxaca, fue criticado en redes tras difundirse imágenes donde aborda una avioneta privada. El funcionario asegura que no hubo uso de recursos públicos.
¿Otro más? Pues sí, las redes sociales volvieron a encenderse y esta vez el protagonista fue Jesús Romero, secretario de Gobierno de Oaxaca, luego de que comenzaran a circular fotografías donde aparece abordando una avioneta privada junto con integrantes de su equipo de trabajo.
Las imágenes no tardaron en generar críticas, principalmente porque el gobierno de la llamada Cuarta Transformación ha hecho de la austeridad uno de sus principales estandartes. Por eso, varios usuarios, comunicadores y políticos cuestionaron el uso de una aeronave privada para realizar actividades oficiales.

Uno de los más duros fue el del diputado local del Partido del Trabajo, Dante Montaño, quien señaló en redes sociales que la avioneta pertenece a la empresa oaxaqueña Envasadora Gugar y lanzó varias preguntas sobre quién pagó el traslado y si existía algún tipo de relación entre la compañía y el funcionario.
¿Y qué respondió Jesús Romero?
Ante la polémica, el secretario de Gobierno emitió un comunicado para aclarar la situación. Según explicó, no existe ningún conflicto de interés con la empresa propietaria de la aeronave y aseguró que el viaje fue posible gracias a una amistad de muchos años con el piloto que operó la avioneta.
Romero también afirmó que él cubrió personalmente los gastos relacionados con el traslado y el uso aeroportuario, por lo que, según su versión, no se utilizó dinero del gobierno estatal.

Los vuelos que levantaron sospechas
Reportes de aviación señalan que la aeronave realizó al menos cinco vuelos entre el 1 y el 3 de junio.
El primer recorrido fue de Oaxaca a Ciudad Ixtepec el 1 de junio, con regreso el mismo día. Posteriormente, el 3 de junio se realizó otro vuelo hacia Ixtepec, seguido de un traslado a Puerto Escondido y finalmente el regreso a la capital oaxaqueña.
Aunque el secretario insiste en que todo formó parte de una agenda de trabajo y que no se gastó dinero público, la polémica ya aterrizó en redes sociales, donde muchos usuarios cuestionan si este tipo de traslados son compatibles con el discurso de austeridad que promueve el movimiento al que pertenece.

