Lo que necesitas saber:
La empresa de Elon Musk llegó a Wall Street, disparó el interés de inversionistas y ahora apunta a convertirse en uno de los gigantes tecnológicos del planeta.
Ojo he, porque si pensabas que Elon Musk ya había hecho suficiente ruido con cohetes reutilizables, autos eléctricos e internet satelital… resulta que apenas iba calentando motores.
Este viernes 12 de junio, SpaceX hizo historia al debutar en la Bolsa de Nueva York con uno de los estrenos financieros más grandes que se recuerden. Y no fue cualquier entrada: la empresa apunta a una valoración cercana a los billones de dólares, colocándose entre las compañías más valiosas del planeta.
Y sí, hablamos de una empresa que hace poco más de dos décadas nació con una idea que muchos consideraban ciencia ficción: mandar humanos a Marte.

Un estreno digno de una película espacial
Aunque todavía faltan ajustes oficiales, las primeras operaciones en Nasdaq colocaron el precio de las acciones entre 160 y 165 dólares, bastante arriba de los 135 dólares iniciales.
La expectativa fue tan grande que inversionistas institucionales y personas comunes pidieron comprar acciones por más de 350 mil millones de dólares, varias veces más de lo que realmente salió al mercado.
Mientras tanto, en Times Square se reunieron empleados, seguidores de Musk y curiosos para seguir el tradicional toque de campana. Elon apareció por videollamada acompañado por directivos de SpaceX y dejó una frase muy en su estilo:
“SpaceX trata de sacar la ficción de la ciencia ficción y crear un futuro emocionante”, nada discreto, muy Musk.
El plan sigue siendo Marte (y más allá)
Durante su participación, Musk recordó que cuando comenzó el proyecto creía que teníamos menos del 10% de posibilidades de funcionar.
Pero insiste en que el objetivo nunca fue solo construir cohetes.
La idea detrás de SpaceX sigue siendo gigantesca: convertir a la humanidad en una especie multiplanetaria, construir presencia humana fuera de la Tierra y eventualmente crear colonias espaciales.
Sí, literalmente habló de hacer realidad escenarios que antes parecían sacados de Star Trek.

El negocio espacial sí deja dinero… la IA todavía no tanto
Aunque mucha gente asocia SpaceX únicamente con lanzamientos espaciales, la realidad es que hoy el dinero entra por varios lados:
- Lanzamientos de cohetes y contratos espaciales.
- Acuerdos con agencias gubernamentales.
- Starlink y su red global de internet satelital.
Pero hay un área que todavía consume cantidades enormes de dinero: la inteligencia artificial.
La división enfocada en IA está requiriendo inversiones multimillonarias en centros de datos, servidores y capacidad energética para competir en la carrera tecnológica actual.
La apuesta de Musk va todavía más lejos: imaginar infraestructura tecnológica funcionando incluso fuera del planeta.

