Lo que necesitas saber:

Elliott Smith es una de las joyas de la música de Estados Unidos que todo mundo debería escuchar.

La vida fue cruel y, cuando apenas el mundo estaba conociéndolo, Elliott Smith murió. Sin embargo, dejó una obra que debe ser escuchada y compartida. Dulce compañía para esos momentos de infinita tristeza y gloriosa melancolía… 

Y no porque haga que esos sentimientos se esfume o sean menos. Tampoco los profundiza. Simplemente, los hace apreciar como parte de la vida. Porque en ellos también hay algo de belleza.

elliott smith
Elliott Smith / Foto: https://www.facebook.com/elliottsmithofficial

Elliott Smith nació en 1969, en Nebraska… como aquella película de Alexander Payne llena de una profunda ternura, melancolía y una tímida ironía. Algo de eso hay en la música de Elliott Smith y, pese a lo delicado de voz y guitarra, pega de golpe a la primera escucha. 

Ni siquiera hace falta conocer la letra… sabes que algo muy íntimo sucede.

“Between The Bars”

De su aclamado disco Either/Or, a esta canción se le han dado diversas interpretaciones, pero la que los fans más aceptan es que se trata de una botella hablándole a quien canta, ofreciéndole refugio ante las presiones de la vida.  “Haré que estés bien y las alejaré”, le dice.  Dulce licor, suave tormento… que hace también olvidar el potencial que nunca acabó por salir a flote, por eso la eligieron para musicalizar Good Will Hunting.

“No Name #4”

Una “divertida” canción del disco debut de Elliott Smith. Con un aire al primer Bob Dylan, pero marcando el tono que caracterizaría el resto de su obra: más allá del folk, pese a sólo ser acompañado de guitarra acústica. Curta, contundente… pero compleja en su raíz. En esta canción que guarda cierta ambigüedad (quizás sólo por no ser  propiamente titulada), se dibuja cómo es cuando se le pone fin a una relación en la que reina lo nocivo. “Mejor no hablemos de eso”.

“Clementine” 

Aquí, Elliott Smith conversa con la música popular estadounidense. En “Oh My Darling, Clementine”, un hombre  lamenta en una taberna la trágica perdida de su hija, quien se ahogó hasta morir. En “Clementine”, Elliott Smith pinta a un ebrio ahogado en alcohol que sufre por su amor y de fondo oye al cantinero repitiendo la cancioncilla. Como una profecía: “Dreadfully sorry, Clementine”, escucha mientras se pregunta si “ella” piensa que todo está mal… y entonces a él le tocará también lamentar la perdida (seguramente así será). 

“Independence Day”

Luego del éxito del fantástico Either/Or, Elliott Smith lanzó XO, de donde se desprende esta rolota que inicia con un tímido arpegio, para luego expandirse en ricas sonoridades de piano, bajo y batería. Una maravillosa mutación, como la que se describe en los versos: una oruga que se convertirá en mariposa… esplendorosa, aunque sea de forma efímera. Una hermosa letra que, con el título de la canción, se pensaría que habla de una transformación positiva de Smith, sin embargo, en esta etapa sufría por las adicciones y, al parecer, habla de cómo las drogas logran cambiarlo. Pues sí, lo esplendoroso es efímero…

“Son of Sam”

De, quizás, el disco más popular de Elliott Smith (sólo porque la portada es bastante reconocible), esta canción en la que se oye a un compositor más que refinado… con ecos de The Beatles, Dylan, Nick Drake, The Beach Boys. Suena a todo y, aun así, también (y muy marcadamente) a Smith. Tal vez por eso el título de la canción, no por alusión al asesino popularizado en Misterios sin Resolver, sino porque Elliott Smith quería –de manera sarcástica– hablar de cómo uno no tiene mucha relación con aquella persona con la que se le compara… o eso se quisiera.

“Shooting Star”

La canción por la que ahora un asteroide lleva su nombre. Los amantes del espacio reconocen la influencia e importancia de Elliott Smith, quien en muchas de sus canciones usó “motivos celestiales” para hablar de cosas terrenales. En “Shooting Star” es así: habla de una chica que se va para hacer infeliz a otro… “estrella fugaz”.

Y más o menos se perciben los caminos que habría explorado… que ya exploraba. Si con una guitarra acústica hacía maravillas, con toda la maquinaria que empezaba a utilizar era otra cosa. Lamentablemente, un 21 de octubre de 2003 trascendió y sólo queda lo que dejó.

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Hola, soy Álvaro. Estoy en sopitas.com desde hace algunos años. Todo ha sido diversión, incluso las críticas de los lectores. La mejor de todas: "Álvaro Cortés, córtate las manos".

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