Lo que necesitas saber:
En aquella sesión de fotos, Lionel Messi tenía apenas 20 años.
Lionel Messi y Lamine Yamal se reencontrarán en la final del Mundial 2026 entre Argentina vs España, 19 años después de aquella famosa fotografía en la que el argentino aparece cargando a un Lamine de casi medio año de edad.
Nadie imaginó que aquel bebé se convertiría en futbolista profesional, jugaría para el Barcelona, seguiría los pasos de Messi, jugaría su primera Copa del Mundo y mucho menos que terminarían siendo rivales. El futbol y el destino tienen extrañas formas de cruzar los caminos de las estrellas.

Pero ¿Cómo Messi coincidió con Yamal cuándo era apenas un bebé? Acá les contamos la historia que es una verdadera coincidencia.
La historia de la foto de Messi y Yamal
El encuentro entre Lionel Messi y Lamine Yamal fue posible gracias a un proyecto entre Diario SPORT, el Barcelona, UNICEF y la Casal dels Infants del Raval, de hacer calendarios solidarios en los que llegaron a participar varios jugadores como Ronaldinho, Samuel Eto’o, Thierry Henry, Carles Puyol, entre otros más.
Sin embargo, en el 2007 ocurrió una casualidad que parece sacada de un guion de cine. Varios bebés participaron en sorteos de la UNICEF para estar en el calendario del 2008 junto a los futbolistas, entre ellos un bebé de nombre Lamine Yamal.
Al bebé Lamine le tocó estar con Lionel Messi, quien en aquel entonces tenía tan solo 20 años, pero ya había sacudido al futbol europeo con su magia, goles y talento con el Barcelona.
La sesión fotográfica era sencilla. Messi tenía que cargar a Lamine, posar con él durante su breve baño en tina.

Lo curioso de la sesión ocurrió varios años después, cuando Lamine decidió dedicarse al futbol de manera profesional e ingresó a las fuerzas básicas del Barcelona. Su talento lo hizo llegar a la Primera División en el 2023 y a la Selección Mayor de España.
Comenzó a marcar goles, ganar títulos y a ganarse un lugar dentro de aquellas futuras joyas destinadas a brillar. Fue entonces que la fotografía de Messi y Yamal tuvo un impacto diferente. Era como si el destino nos hubiera adelantado el encuentro de ambos, como si ya estuviera escrito que uno seguiría el paso del otro.
Messi ya se encuentra en la recta final de su carrera y Lamine apenas inicia su historia. En aquel entonces ninguno de los dos sabía que se enfrentarían 19 años después en la final del Mundial. Es más, seguro si alguien se los hubiera dicho, no lo habrían creído, pero el futbol es misterioso, dentro y fuera de la cancha.
Al final, solo uno de ellos podrá despedirse del Mundial 2026 como campeón, mientras que el otro se irá con las manos vacías.

