Lo que necesitas saber:

Underworld es una de las bandas más influyentes de la electrónica. Sin embargo, sus mismos integrantes reconocen que tuvieron una década perdida, deambulando entre el post punk y el synth pop.

Si la adrenalina que se descarga en un último esfuerzo ante la muerte tuviera un sonido, quizás sería el de la música de Underworld. Intensa, penetrante y con una energía que parece inagotable; beats potentes que deambulan en atmósferas envolventes, expansivas y delirantes. 

5 puntos para entender la importancia de Underworld en la escena EDM
Underworld/Foto vía Facebook de la banda

Pero no siempre fue así… y lo que ahora hace este dueto parece la metáfora musical de su historia: el último esfuerzo frente a la extinción.  Ahora son mundialmente conocidos por “Born Slippy”, sin embargo, hubo una época en la que Karl Hyde y Rick Smith, Underworld, no veían claro el panorama.

Incluso, el dueto desapareció momentáneamente. Sin embargo, a la distancia se ve esa breve disolución (y las varias mutaciones que tuvo Underworld) como un momento de flaqueza al que se sobrepuso el dueto para resurgir y convertirse en un referente de la electrónica.

La época de Screen Gemz y Freur

Todo inició en Cardiff, Gales. A inicios de los 80, Hyde y Smith se conocieron cuando Rick fue llamado para componer el amplificador de una banda en la que Karl tocaba. Parece que no pudo haber pasado de otro modo (o quizás sí): mientras que Hyde era estudiante de arte, Smith trabajaba en un banco mientras estudiaba ingeniería electrónica con la esperanza de un día crear su propio sintetizador. 

Rick Smith abandonó todo para unirse a la banda que le arregló el ampli, Screen Gemz, la cual tuvo una duración efímera, pero dejó algunos temas para la historia: “Teenage Teenage”, uno de ellos, como prueba del sonido post punk de las raíces de Underworld. 

“[Screen Gemz] fue la banda más popular de Cardiff durante un mes, lo cual fue muy emocionante”, recuerda Hyde en entrevista con The Guardian. “Un mes después ya no lo eran. Y de repente todo se convirtió en un caos”.

Lo que siguió después de la disolución de Screen Gemz fue la búsqueda de un sonido e identidad que se prolongó por 15 años. Un primer intento fue con la creación de Freur, una banda de synth pop en la que Hyde y Smith se acompañaron de Alfie Thomas, John Warwicker y Bryn Burrows en el bajo, teclados y batería, respectivamente. 

“Doot Doot” fue uno de los éxitos de Freur y ver videos de sus presentaciones resulta un poco hilarante. Era el estilo de la época, sin embargo, Hyde y Smith no parecen ellos… y no por los atuendos, sino por el estilo de música que estaban haciendo. Aún así, la banda logró reconocimiento e incluso firmó con la disquera CBS. Este grupo duró de 1982 a 1986. 

Underworld MK1 y la decadencia del dueto: “éramos una banda atrapada en el cuerpo de otra”

Tras la disolución de Freur, Hyde y Smith siguieron juntos y crearon el “primer Underworld” (también conocido como Underworld MK1). Y sólo el nombre, porque lo que en 1987 hicieron Hyde y Smith poco tenía que ver con lo que ahora les conocemos. 

Synth pop con tintes de funk e, incluso, una salpicada de reggae. Algo extrañísimo pero que le dio a la banda para firmar con Sire, el sello discográfico del gran Seymour Stein, descubridor de Madonna e impulsor del punk y new wave, tanto así que también reclutó a Ramones y Talking Heads… entonces, algo le vio a este primer Underworld. 

Con Sire Records, Underworld lanzó dos discos y se fue de gira con Eurythmics. Sin embargo, nada estaba bien… Nada. Rick Smith recuerda esa época con la sensación de haber desperdiciado toda una década: “‘tocar en grandes escenarios, la ambición de toda una vida de un joven cumplida, y a los dos conciertos pensar: ‘Dios mío, esto es horrible’”.

El fin de Underworld MK1 llegó con el de los 80. En 1990, el dueto estaba sin disquera, sin dinero y con una crisis existencial de aquellas, reconociendo que siempre habían tratado de adoptar una esencia que no era la suya… todo por alcanzar el éxito y meterse a las listas de popularidad.

El éxito buscado no llegó de la manera contundente deseada, lo cual hizo al dueto sentirse en el fondo. Sin embargo, esa condición casi al borde de la desaparición sirvió para que saliera a relucir lo que verdaderamente era la banda.

Fiesta total en Trópico x Acapulco con Underworld, Café Tacvba y más
Karl Hyde junto a Underworld en el Trópico x Acapulco. Foto: cortesía Trópico/Luis Avilés.

“Nos dimos cuenta de que éramos una banda atrapada en el cuerpo de otra. Estábamos negando nuestra verdadera identidad”, recuerda Hyde. Entonces, había que hacer algo… y el primero que decidió seguir su instinto, echar el último shot de adrenalina, fue Rick Smith, impulsado por su esposa Tracy.

Dubnobasswithmyheadman: El resurgimiento de Underworld

Con una cuenta bancaria con sólo 120 libras, Smith fue animado por Tracy a hacer lo que verdaderamente lo hacía sentirse vivo, la música electrónica. Además, ella le pidió mudarse a Romford, un hecho decisivo, ya que ahí fue donde conoció a Darren Emerson, un joven DJ de sólo 17 años que se convirtió en el tercer miembro de Underworld.

El nacimiento del nuevo y ¿definitivo? Underworld no fue fácil: Smith estaba realmente asustado  y, a veces, simplemente se preguntaba qué madres hacía con su vida y con el dueto (estaba preparando música ambient). 

Tracy no sólo se enfocó en su esposo para que reviviera Underworld. A Karl Hyde lo empujó a buscar algo “profundo”, algo con lo que se identificara para echar rienda a su imaginación y componer. Así fue que Charles Bukowski, Sam Shepard y Lou Reed se convirtieron en los gurús de Hyde, quien se transformó en un escritor compulsivo… y al poco tiempo, en la voz de una generación fragmentada en búsqueda de un futuro pleno.

Foto de la banda Underworld
Underworld / Foto: facebook.com/Underworld

Después de haber intentado todo para ser exitosos, Smith y Hyde recuerdan que perdieron toda ambición cuando nació el segundo Underworld: el plan era ya no tener un plan y eso implicó, a su vez, no dejarse llevar por los planes de otros.

Según le contaron al periodista Dorian Lynskey, cuando le presentaron a ejecutivos de disqueras su nuevo sonido influido por el techno de Emerson, la sugerencia principal fue cambiar de vocalista: “Si quieres hacer este tipo de música, deshazte del vocalista… o quédatelo, pero consigue un baterista y que hagan una banda de verdad”, le dijeron al mánager.

Afortunadamente, Rick Smith y Karl Hyde no hicieron caso y el resultado de su perseverancia, de sus ganas de seguir con vida a su manera, fue el aclamado Dubnobasswithmyheadman, lanzado en 1994. Un disco considerado una de las obras maestras de la electrónica… revolucionario, por ser de los primeros en mezclar el rock con la cultura rave británica.

Dubnobass… mete en una acelerada licuadora dub, house, techno, ambient y el resultado lo combina con guitarras. Una locura que se acrecenta con un Hyde hiperverbalizado: una voz frenética que satura con frases inconexas pero que, en su conjunto, cobran sentido. Algo de las borracheras que en esa época se pegaba, pero luego se supo que esa extraordinaria lírica se debía más a que tiene sinestesia.

“[El alcohol] me quitó las inhibiciones, así que pude frecuentar ciertos lugares y relacionarme con gente con la que, por sentido común, no me juntaría, y las historias eran fantásticas (…) [pero con la sinestesia] los edificios generan sonido, color y hablan. De verdad hablan. Pensé que era porque bebía demasiado, pero no es así. He tenido que aprender a controlarlo”.

Dubnobass… puede entenderse como la última apuesta para mantener a Underworld con vida, pero quizás eso sólo dramatiza la realidad. Un año antes de lanzar tan legendario álbum, en 1993, Hyde y Smith ya tenían cierto éxito, aunque no en la música, sino como parte del colectivo de diseño Tomato, lo cual hizo que la banda tuviera la solidez financiera para negarse a los gustos de ejecutivos.

Al Dubnobass le siguieron ocho discos más, señal de que el camino elegido en 1990 por fin fue el correcto: seguir el instinto de supervivencia y, sobre todo, ser fieles a su verdadera esencia. La de Underworld es una historia fascinante que, probablemente, refleja con más precisión la transición de la música británica de los 80 a los 90… pero bueno, llegó el britpop y contó las cosas a su manera.

“¡Vamos, hombre! Sabes que no fue así, ¿qué está pasando entonces?’ Massive Attack y Portishead también eran enormes”, reclama Hyde… 

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Hola, soy Álvaro. Estoy en sopitas.com desde hace algunos años. Todo ha sido diversión, incluso las críticas de los lectores. La mejor de todas: "Álvaro Cortés, córtate las manos".

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