Lo que necesitas saber:
El Banco Central del Paraguay (BCP) decretó el inicio del proceso de intervención, resolución y disolución del ueno bank.
Imaginen que un día van al cajero automático pero “está fuera de servicio” o que necesitan pagar con la app de su banco y… no sirve, tampoco la banca en línea. Esto le está sucediendo a miles de personas en Paraguay, donde se vive una crisis financiera y política tras la caída del ueno bank.
Y como la cosa pinta para largo, por acá les contamos en 4 puntos no tan clavados qué está pasando en Paraguay.

¿Qué pasó en Paraguay?
Ok, el martes 3 de noviembre, el Banco Central del Paraguay (BCP) decretó el inicio del proceso de intervención, resolución y disolución del ueno bank.
En pocas palabras: el cierre de este banco que congeló el dinero de sus cuentahabientes.
Eso significa que la gente no puede acceder a su dinero, además de que está cargando con la incertidumbre sobre dónde han quedado sus ahorros.

Y esto, precisamente, desencadenó severas protestas ciudadanas en Paraguay para exigir a las autoridades una respuesta y una certeza sobre su dinero.
La caída del ueno bank metió a Paraguay en una crisis financiera y política, que podía llegar hasta el juicio político en contra de Santiago Peña, del Partido Colorado de tendencia de derecha, quien el 5 de noviembre anunció su renuncia como presidente de Paraguay.
¿Qué es ueno bank?
Pueeees… fue un banco privado digital con sede en Asunción, capital de Paraguay que creció con rapidez en tan sólo 3 años.
Manejó fondos millonarios de organismos del gobierno paraguayo —o sea, dinero público, incluyendo el fondo del estado para las pensiones—, así como los ahorros de 3 millones de personas.
Y llegó a patrocinar a los equipos de futbol Olimpia, Cerro Porteño o Defensores del Chaco.
De acuerdo con la BBC, ueno bank fue uno de los principales bancos de Paraguay.

De hecho, esos 3 millones de clientes equivalen a 60% de la población de adultos en aquel país.
Este banco digital —que tenía la máxima de funcionar las 24 horas del día permitiendo las operaciones de los clientes desde cualquier lugar— estuvo en el ojo del huracán después de la llegada de Santiago Peña a la Presidencia (agosto de 2023).
Todo esto porque, poco después, Santiago Peña nombró a Carlos Carvallo, entonces jefe Ejecutivo de ueno bank, como el mero mero del Banco Central del Paraguay.
Lo que se convirtió en una bronca de conflicto de interés que reventó en noviembre de 2026 con la caída de ueno bank.
Y que provocó la renuncia de Carlos Carvallo como presidente del Banco Central del Paraguay.
La caída de ueno bank
¿Por qué cerró ueno bank? Porque ya no tenía dinero. O como se dice en el argot financiero:
Sufría de una insuficiencia de capital y del desplome de su índice de solvencia que cayó por debajo del mínimo legal para operar. Fallas en su información financiera.
Además de que tenía irregularidades en la aprobación de créditos a empresas relacionadas con el mismo banco.

Sí, ueno bank tenía concesiones con empresas del Grupo Vázquez del empresario Miguel Vázquez… propietario de este banco.
Por lo pronto, la policía de Paraguay detuvo —el miércoles 4 de noviembre— al CEO de ueno bank, Miguel Vázquez y otras 7 personas (altos directivos del banco).
El presidente de Paraguay renuncia
El 5 de noviembre, Peña anunció su renuncia como presidente de Paraguay. En un video publicado en redes sociales, el exmandatario dijo que lo hacía por la paz social:
“Lo hago pensando en la estabilidad del país, en la paz social y preservar las instituciones democráticas”.

Este anuncio llegó en plenas protestas ciudadanas por el desastre financiero de ueno bank, que comprometió los ahorros de más de la mitad de la población de Paraguay.
El pilón
Paraguay vive una jornada de protestas ciudadanas que reclaman su derecho al acceso a su dinero, ahorros y patrimonio, ya que después del anuncio del cierre o ni la app ni las tarjetas ni ningún otro servicio de ueno bank están operando.
Y si bien existe un fondo de garantías para regresarle una lana a los cuentahabientes hasta por 75 salarios mínimos, lo cierto es que la incertidumbre ronda las calles de Paraguay, ante el temor de que se repita el corralito argentino de 2001.

