Los primeros africanos en llegar a América eran hombres libres, y dieron sus primeros pasos en este continente en el actual territorio de República Dominicana. Cuando los reyes católicos de España dieron la orden de llevar esclavos a las colonias españolas para trabajar en las plantaciones, fue que comenzó una historia de esclavitud, desigualdad y racismo que a 400 años de que comenzara y más de 150 de que quedara abolido, sigue estando vigente en muchas forma.

Entre 1492 y el principio del siglo XVII, comenzaron a llegar esclavos africanos en embarcaciones para trabajar las tierras de las colonias españolas, portuguesas, francesas y británicas. Surgieron así los traficantes de esclavos como parte de un negocio que definió a los negros y negras como menos que humanos. Nombres como John Hawkins, un pirata traficante, fueron relevantes en el primer siglo de esclavitud en el continente americano.

Una familia de esclavos recogiendo algodón en Savannah, Georgia, en 1860. / Getty Images

Los libros de historia de Estados Unidos, señalan que entre 1619 y 1620, llegaron las primeras dos embarcaciones de esclavos africanos a las colonias británicas, específicamente a Virginia en la recién fundada Jamestown, y Maryland. Estos dos grupos de esclavos, fueron el primer paso que demarcó la historia de esclavitud, segregación y racismo de lo que hoy consideramos la potencia mundial, el país de las oportunidades y la mayor democracia en el mundo.

Pero qué ha sucedido realmente con este tema que a 20 años dentro del siglo XXI y 150  años de que se abolió la esclavitud en el territorio, un hombre de raza negra desarmado y que no representaba ningún peligro, fue asesinado a plena luz del día por un grupo de policías.

Esclavos en un campo de papa en Carolina del Sur en 1862. / (Photo by adoc-photos/ Getty Images)

Siguiendo una lógica, no hay ninguna mas que el hecho de que George Floyd era negro en un país extremadamente racista con un historial de brutalidad policiaca en contra de la comunidad bastante largo.

La historia de la comunidad afroamericana se cimienta en la esclavitud, la opresión y la muerte que durante 400 años, construyó un imaginario cultural que percibe (porque sigue sucediendo) a los y las negras como seres inferiores. Actualmente, y como un hecho histórico que no ha dejado de ser, los afroamericanos son criminalizados y asesinados pero con la diferencia de que en pleno siglo XXI, tenemos la oportunidad de grabarlo en un teléfono celular, subirlo a las redes y exponer el caso en todo el mundo.

Ahora bien. El hecho de que exista un riesgo de que la brutalidad policiaca se exponga de esta manera, y aún siga sucediendo, habla de algo mucho más grave: un sistema de justicia que no respalda a las personas de raza negra. En Estados Unidos, de acuerdo con el último censo de 2018, los afroamericanos representan 14.6 por ciento de la población total, es decir, más de 47 millones de personas de color. Una evidente minoría pero que forma parte de su construcción social y económica desde que se erigieron como una nación independiente.

“Queman una bandera de Estados Unidos cerca de la Casa Blanca el 29 de mayo”. / Foto: Getty Images.

Con la abolición de la esclavitud en la década de los 30 del siglo XIX, se redactaron tres enmiendas constitucionales. Una es la abolición misma; otra para que se convirtieran en ciudadanos; y la última para que tuvieran el derecho al voto. Con esto, los afroamericanos o afrodescendientes, se convertían en ciudadanos estadounidenses. Entonces, ¿por qué no darles las mismas oportunidades que a las personas blancas?, ¿por qué una persona de raza negra sin importar su edad, religión o estatus social, debe temer de salir a las calles sin representar riesgo alguno para nadie?

Estados Unidos se ha sido descrito como un “experimento social fallido”, un país que no puede garantizar los derechos y libertades de cada uno de sus ciudadanos, pues bajo un régimen capitalista (como apuntan algunos expertos), las personas tienen un precio, y las menos redituables o rentables son las personas de raza negra. Además, se encuentra ese factor histórico-cultural sobre la imagen de las personas negras como parte de la riqueza de una persona, pero dueña de ella. Es decir, como parte de la producción (recolección en los campos de algodón) y como objeto de comercio (tráfico de esclavos). 

Un póster que anuncia la venta de esclavos, hombres y mujeres de distintas edades y con labores específicas. El dueño, John Carter, se mudaría a Indiana donde ya habían esclavos libres en 1855. / (Photo by Smith Collection/Gado/Getty Images).

Después de terminada la Guerra Civil, Estados Unidos ya empezaba a hablar de igualdad de derechos y la repartición de tierras a las familias negras, pero después de que Abraham Lincoln fue asesinado, todo se vino abajo y la segregación racial comenzó a tomar formas legales, económicas y sociales en la llamada era de Jim Crow. 

La comunidad negra fue excluida de las maneras más violentas. No tenían derecho a votar, su trabajo no era compensado, y la educación era precaria. Si alguien se atrevía a desafiar las leyes de Jim Crow, a vistas de una persona blanca, las comunidades podían terminar en la cárcel o muertos. A esto se le sumo un grupo de violencia extremadamente racista, el infame Ku Klux Klan, el cual fue fundado en 1865 en Tennessee por veteranos confederados y tenía el objetivo de asesinar a personas negras y exponer sus cuerpos como parte de las humillaciones que recibían: transporte público separado, escuelas apartadas, y regiones exclusivas de las ciudades para ellos.

Ku Klux Klan /Getty Images

Esta es una de las razones por la cual, hasta el siglo pasado, la riqueza económica de las personas negras ha sido considerablemente más baja que la de una persona de clase media blanca. Las hipotecas para obtener una casa propia, por ejemplo, no se otorgaban en zonas que se consideraran de alto peligro, y esto se determina con base en la raza de las personas que viven ahí. Un padre de familia negro, en ese caso, no podía acceder a una hipoteca para tener una casa en una zona de blancos porque bajaría el costo de renta de todas las demás… 

Una persona de color gana menos que una persona blanca aunque se desempeñen las mismas actividades. Existe una brecha económica que incluso, ha aumentado con el tiempo. En otras palabras, las comunidades negras no tienen estabilidad ni seguridad económica y sufren de discriminación en sus trabajos.

¿La razón? Desde que se abolió la esclavitud, y se habló de otorgar derechos básicos a las comunidades negras –los esclavos que ya habían obtenido su libertad–, algunas personas blancas preguntaron en dónde quedaban sus derechos. Y no se trataba de reducir los derechos de las comunidades blancas, sino de reconocer que los afroamericanos tenían las mismas oportunidades como la libertad.

Foto: Getty

Pero es misma pregunta que se formularon los blancos en la segunda mitad del siglo XIX, es la que se siguen haciendo algunos cuando se habla de justicia social para los y las negras. “Black Lives Matter”, es un lema que se ha tomado para exigir justicia para las minorías negras, y la respuesta a veces es “All Lives Matter” sin entender que no se trata de hacer lo mismo que se ha hecho con las vidas de afrodescendientes, sino reconocer que tienen los mismos derechos a la vida que cualquier persona: blancos, asiáticos, hispanos…

Todas las vidas importan por igual, no una por encima de otra como hasta este 2020, ha sido: la vida de una persona blanca, al menos para la policía de Estados Unidos, vale más que la de un persona de raza negra. El movimiento de #BlackLivesMatter surgió en 2013 gracias a Alicia Garza, Patrisse Cullors y Opal Tometi, tres activistas mujeres que vieron en un caso específico, la historia de racismo e injusticias en las que se ha construido Estados Unidos.

Foto: Reuters

En febrero de 2012, un adolescente de 17 años llamado Trayvon Martin, fue asesinado a tiros por George Zimmerman. Este sujeto aseguró que se trató de defensa personal, pero Trayvon no estaba armado, y las evidencias apuntan a que huyó de Zimmerman, pues tenía un tiro en la nuca.

Zimmerman fue arrestado, pero un jurado decidió que era inocente y debía salir en libertad. No hubo justicia para Trayvon. Esta historia no fue nueva en 2012, pero sí fue el inicio de un movimiento que no apela a la consciencia de las sociedades por hacer lo que es correcto, sino hacer lo que es humano: respetar las vidas humanas sin importar su raza, género, religión, estrato social. #BlackLivesMatter

Trayvon Martin / Imagen docuserie

Black Lives Matter comenzó a tomar fuerza cuando más casos como el de Trayvon comenzaron a surgir y llamar la atención. En 2014, Michael Brown, un joven afroamericano, fue asesinado por un policía blanco en Missouri. Brown estaba desarmado, y el policía aseguró que tuvo que disparar después de una confrontación física. Varias protestas comenzaron en Ferguson y varias ciudades en Estados Unidos, pero los asesinatos continuaron.

Ese mismo año, Eric Garner, padre de 6 hijos, fue acusado de vender cigarrillos en Nueva York. Un policía lo atacó por la espalda tomándolo por el cuello, y una vez en el piso, varios oficiales intentaron someterlo. Lo asesinaron. Sus últimas palabras fueron “I can’t breathe“. Y el pasado lunes 25 de mayo, George Floyd fue asesinado cuando un policía después de arrestarlo y tirarlo boca abajo en el piso, le puso su rodilla en el cuello. Lo asfixió.

Foto: Captura de pantalla

Las últimas palabras de Floyd fueron “I can’t breathe“. Cuatro años de diferencia entre un caso y otro, pero con decenas de mujeres y hombres asesinados en manos de la policía sin estar armados o representar un peligro real. ¿Eso qué significa? Tamir Rice, Sandra Bland, Ezell Ford, Walter Scott, Atatiana Jefferson, Breonna Taylor, Dominique Clayton,  Eric Reason, Botham Jean… 

Botham Jean estaba en su casa comiendo helado en la sala cuando entró Amber Guyger, una policía blanca de 31 años, y le disparó. Aseguró que después de un turno de 15 horas, estaba cansada y entró al departamento de su vecino, y al pensar que era un intruso, disparó. Durante su testimonio, dijo que tenía miedo. ¿Miedo de qué? 

Hace una semana, un hombre negro grabó los ataques de una mujer blanca hacia su persona. La mujer en cuestión estaba con su perro sin correa en Central Park. El hombre afroamericano le pidió que siguiera las reglas de convivencia, y amarrara a su perro… pero ella comenzó a atacarlo verbalmente, por lo que la grabó. La mujer en cuestión dijo que iba a hablar a la policía y decirles que “un hombre afroamericano la estaba amenazando a ella y a su perro”, haciendo énfasis en la palabra “afroamericano” como si eso le diera veracidad a un supuesto ataque.

Foto: Getty Images

El problema es que sí. La figura de una persona de raza negra, culturalmente hablando, significa peligro y delincuencia, pero esto se debe a que la riqueza nunca se ha repartido igual y las comunidades han quedado excluidas de oportunidades de seguridad. En 1968, fue que el presidente Lyndon B. Johnson cambió un poco las reglas del juego al hacer iguales las leyes de vivienda tanto para blancos como negros.

El presidente dijo que el “american way of life” sería eso: igualdad en el poder de adquirir una propiedad. Pero a pesar de que los discursos apuntan a eso, todavía estamos muy alejados de la realidad y la prueba se encuentra en que un blanco armado que es arrestado, puede salir vivo de un tiroteo mientras un negro desarmado sin necesidad de violencia, es asesinado.

La brecha está en los números. De acuerdo con The Washington Post, mil 22 personas de color fueron asesinadas a tiros por la policía en 2019, y las cifras aumentan cuando consideramos casos como Floyd y Garner, quienes murieron bajo otras circunstancias. #BlackLivesMatter

Martin Luther King, en su libro Why We Can’t Wait de 1963, dijo: Es obvio que si un hombre entra a una carrera en la línea de salida 300 años después que otro hombre, el primero tendría que realizar una hazaña imposible para poder alcanzar a su compañero de competencia“. Esto lo dijo haciendo referencia a que los blancos en Estados Unidos, llevan 300 años de ventaja en materia de derechos.

Una de las últimas imágenes del Dr. Martin Luther King Jr., mientras hablaba en una manifestación masiva en Memphis el 3 de abril. / Getty Images

Sin embargo, las hazañas se han logrado, y Estados Unidos se enorgullece de un par de deportes jugados en su mayoría por personas de raza negra. Sus ídolos, aquellos que logran hazañas imposibles, son afroamericanos.

La mejor voz de la historia, considerada así por los expertos, era negra y se llamaba Whitney Houston, la única capaz de registrar el rango de 12 notas del himno nacional (el cual fue escrito por Francis Scott Key, dueño de esclavos). *La versión del Super Bowl de 1991, fue pregrabada, pero:

Aretha Franklin, Big Mama Thornton, Nina Simone, Millie Jackson, Roberta Flack, Ella Fitzgerald, Diana Ross, Billie Holiday, Dinah Washington, Etta James, Beyoncé… 

Jesse Owens, un afroamericano, fue le único que puedo desafiar a Hitler dentro de la Alemania nazi cuando se llevó el oro en los 100 metros con su cuerpo. Y el historial de la comunidad negra en el atletismo es sólo el inicio.

Los afrodescendientes son dueños de ritmos retomados por las mejores bandas de la historia como The Beatles. Paul, John, George y Ringo, eran fanáticos de Chuck Berry, por ejemplo, y Chuck Berry era sinónimo de rock and roll, el cual tiene sus raíces en el rythm and blues. Este género nació durante la época de segregación racial y tiene como base también aspectos sociales como la migración y el gospel.

Louis Jordan, Miles Davis, Ray Charles, Louis Armstrong, Barry White, Prince, Jimi Hendrix, Little Richard, B.B. King, Marvin Gaye, Stevie Wonder, James Brown… 

Así que hemos de voltear a ver la historia, la de la humanidad, y ver en ella que somos todos los que participan en los ejercicios de desigualdad. Nadie, estamos seguros, alzaría la mano dispuest@ a recibir el mismo trato que una persona negra en Estados Unidos, pero tampoco que un indígena en México o una mujer en Latinamérica… si no queremos para nosotros lo que sabemos que está mal, ¿por qué permitimos que siga existiendo? 

Acá un breve resumen que preparamos para #SopitasXAireLibre:

Con información de:

The African American Policy Forum

Black Lives Matter

Library of Congress

The Washington Post

NPR

Vox

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En 2017 entré a Sopitas.com donde soy Coordinadora de SopitasFM. Escribo de música y me toca ir a conciertos y festivales. Pero lo que más me gusta es hablar y recomendar series y películas de todos...

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