En el mundo del entretenimiento, este 2026 se define por varios nombres, como Christopher Nolan y su multimillonaria Odisea, Tom Holland y el imperio arácnido, Zendaya, Robert Pattinson y Anne Hathaway con sus infinitos créditos, Kane Parsons y Curry Barker con el cine que nació de internet. Pero pocos han provocado tanto entusiasmo como Inde Navarrette.
Inde Navarrette tiene 25 años y ahora es una de las actrices más cotizadas gracias al éxito de Obsesión, una película que filmó hace un par de años y que, de inmediato, no le abrió ninguna puerta. La actriz ha contado que pasó un año y medio haciendo streams y paseando perros para pagar la renta.
Fue después del estreno de Obsesión que todo explotó. La película, con un costo de unos 750 mil dólares, ha recaudado poco más de 500 millones en todo el mundo. Y ella ahora es el rostro de campañas para Gap, sin olvidar que aparecerá en el MCU como parte del elenco de X-Men en el papel de Rogue.
Inde Navarrette, la actriz más popular de Hollywood
Por eso, no es de extrañarse que, de la noche a la mañana, se haya convertido en la sensación de Hollywood y, por ende, en alguien de quien todo el mundo quiere saber algo. Los medios quieren tenerla en su espacio, contar su historia.
Tal fue el caso de Jeff Sneider, un periodista de entretenimiento conocido por tener primicias y exclusivas sobre la industria.
Sneider tiene una extensa carrera en medios estadounidenses de entretenimiento como Variety, TheWrap, Mashable y Collider. Pero su paso por algunos de estos espacios, ha estado marcado por la controversia como su despido de Variety en 2013.
De acuerdo con TheWrap, una fuente vinculó su despido con un episodio ocurrido después de que Sneider perdiera la exclusiva de que Christopher Nolan estaba en pláticas para dirigir Interstellar. La noticia salió primero en The Hollywood Reporter y, después, Sneider publicó que su sangre estaría “en manos de Hollywood”, aludiendo a estrellar su coche contra un árbol.
Amaneza con hablar mal de Inde Navarrette
Este pequeño resumen es para contarles, ahora sí, lo que sucedió con Inde Navarrette porque parece una situación simple, pero no lo es.
Gracias a publicaciones en sus redes sociales, se sabe que Jeff Sneider buscó a Inde Navarrette para hablar con ella, pero, según el propio periodista, el equipo de relaciones públicas de la actriz no respondió.
¿Y qué hizo Jeff Sneider? Publicó un tuit en el que decía que, si seguían sin responderle, él publicaría cualquier cosa que escuchara sobre la actriz. Es decir, rumores.
“Planeo escribir de Inde Navarrette por un buen rato. Puedo ser un buen aliado… o literal puedo compartir cualquier cosa que escuche sobre ella. Lo mejor es que ELLOS pueden decidirlo”, escribió. Dijo que, en todo caso, puede dejar pasar el ser ignorado a lo largo de este verano.
La publicación generó bastante controversia entre los usuarios. Luego, durante la madrugada del sábado 5 de septiembre, Sneider publicó que, cansado del ruido generado, borraría el tuit y pediría una disculpa.
¿El estado del periodismo actual?
Efectivamente, borró el tuit y ahí mismo se disculpó con la “señorita Navarrette”, “quien fue y será tratada de manera profesional a pesar de los comentarios hechos con anterioridad que sugerían lo contrario”.
De ahí se desprendió un extenso mensaje en el que señalaba a todos aquellos que lo habían atacado en redes sociales. “Esta red social es una locura, pero nunca me iré de aquí porque nos merecemos los unos a los otros. Están atorados aquí conmigo”.
Hablamos de este caso no porque Sneider sea importante, sino porque es una situación bastante reveladora sobre el estado del periodismo en la actualidad. El ego (palabra utilizada por el mismo sujeto en cuestión) por encima de la labor periodística de contar una historia e informar con objetividad.
Tener la noticia primero, salir antes, no significa, de ninguna manera, que se está informando mejor. Alterar una historia con tal de tener algo qué contar, tampoco refleja una labor periodística real. Y amenazar a un sujeto con tal de generar contenido, no es periodismo.
