Antes de llegar a México al Festival Internacional de Cine de Morelia con su película Ceniza en la boca, Diego Luna ha recorrido Europa y Canadá para presentarla. Debutó en Cannes antes de irse al TIFF, San Sebastián y, anoche, Roma. El aplauso que ha recibido la cinta es interesante, pero aún más el diálogo que ha abierto.

Y no es de sorprenderse. Ceniza en la boca, adaptación de la novela homónima de Brenda Navarro, es un relato de migración, pero uno que no cruza hacia el norte por el Río Bravo, sino hacia el este por el Atlántico, rumbo a España: un país con el que compartimos historia, religión e idioma, pero no una casa.

Anna Díaz en 'Ceniza en la boca'
Anna Díaz en ‘Ceniza en la boca’ / Foto: La corriente del Golfo

Ceniza en la boca

La protagonista es Lucila, una joven que, junto a su hermano, se dirige hacia España, lugar de residencia de su madre, quien los dejó una noche, hace años, para buscar mejores oportunidades. Lucila y su hermano, cada vez más rebelde, llegan a un país que no es más amigable de lo que nos dicen de Estados Unidos.

España es igual de hostil que cualquier otro lugar, esté o no en Europa, que se siente amenazado por los intercambios culturales que traen consigo las migraciones, un temor alimentado por el ala conservadora que cada vez gana más poder en el mundo.

*En el verano de este 2026, por ejemplo, Ceuta, en España, ocupó titulares por la llegada masiva de migrantes desde Marruecos, lo cual abrió un intenso debate sobre la postura del país frente a la migración, entre el rechazo y el diálogo.

Diego Luna sobre Ceniza en la boca

Ceniza en la boca de Diego Luna es una película cuyo contexto es la migración pero que centra su premisa en la ausencia y el sacrificio, de quienes se van y se queden, y sobre todo, los que alcanzan.

Y, sin duda, que se haya estrenado primero en otros países antes de llegar al FICM en México, entre personas que comparten el origen de sus personajes, le otorga un entendimiento distinto.

Aprovechando el calor de su presentación en Roma, charlamos un ratito con Diego Luna sobre el camino que ha recorrido junto a Anna Díaz, y una película que, sin duda, antes y durante su estreno en México, dará mucho de qué hablar.

Diego Luna
Diego Luna / Cortesía de La Corriente del Golfo

Sobre su paso por Europa antes que en México

Sopitas.com: Has pasado por Cannes, San Sebastián y ahora Roma antes de presentar la película en México. ¿Presentarla primero ante públicos tan distintos te prepara, de alguna manera, para tener una conversación más íntima cuando finalmente llegas a tu país?

Diego Luna: Sin duda ha sido muy lindo poder presentar la película primero en Europa. Es un camino que, en efecto, nos va preparando para llegar a casa; pero además es una película que, si bien es mexicana, pasa en Europa. Tiene que ver con una migración de México a Europa y ha sido muy interesante ver la respuesta que tiene la película allá.

Al principio fuimos al Festival de Cannes y fue un momento muy emocionante, pero tenía mucho que ver con haber hecho la película, terminarla y que al público y a la crítica les gustara de esa forma.

'Ceniza en la boca'
‘Ceniza en la boca’ / Foto: La corriente del Golfo

Después, llegar a España y que la película saliera comercialmente primero ahí, además de ir a San Sebastián, fue interesante porque pareciera que el tema, la discusión que pone la película sobre la mesa, llegaba en el tiempo justo.

Había mucho que los públicos tenían que decir en todos los coloquios que hicimos. Siempre había representantes de una comunidad migrante que hablaban sobre lo que era estar en España, estar en Europa, dejar Latinoamérica o México atrás.

Pero también hablaban quienes dialogaban sobre lo que significaba recibir, el reto que implicaba y lo agradecidos que estaban también con la comunidad de Latinoamérica. Se generaba un diálogo que parecía necesario y que parecía estarle haciendo bien a esa comunidad que se acercó al cine.

También fue muy bonito leer las opiniones de gente que, a lo mejor, no conoce tan bien las razones por las que la gente migra de América Latina, pero sí sabe de lo que pasa cuando esa migración llega.

Adriana Paz en 'Ceniza en la boca'
Adriana Paz en ‘Ceniza en la boca’ / Foto: La corriente del Golfo

Sobre ir a México y el FICM

Y ahora ir a México es lo más emocionante. Tenemos la oportunidad de presentar la película allá y llegamos también con un camino recorrido; eso hace que la experiencia sea especial.

Además, ya es hora. Venimos saliendo de la función que dimos en el Festival de Roma y, para mí, fue muy bonito ver la recepción que le dieron a Anna, cómo el público aplaudió su trabajo.

Tengo muchas ganas de que vean en México no sólo lo que hizo Anna —aunque obviamente la película descansa mucho en su personaje, Lucila, y es a través de ella que andamos por esta historia—, sino en general el trabajo de todo el cuerpo actoral, de todo el equipo, y escuchar ese otro lado de la moneda, ese otro lado de esta historia.

Me da mucha emoción que pueda ser en el Festival de Morelia, además, que es un festival tan importante para el cine que hacemos y para el encuentro que podemos tener quienes hacemos cine con el público.

Imagen de Ceniza en la boca de Diego Luna
Imagen de Ceniza en la boca de Diego Luna / Foto: La Corriente del Golfo

Sobre las lecturas de un tema universal como la migración

Sopitas.com: La película habla de una experiencia migratoria muy específica, con personajes mexicanos, pero la has presentado en países que tienen sus propias conversaciones y crisis alrededor de la migración. ¿Hay algo de tu propia película que hayas entendido distinto gracias a cómo la han leído fuera de México?

Diego Luna: Sí, que de pronto hay, de verdad, unas ganas de dialogar, de encontrarse. Que pareciera que no todo está perdido.

A pesar de que hay discursos de rechazo y de odio que van creciendo en Europa, también hay una comunidad que se acerca al cine y que quiere hablar de la riqueza que la migración trae.

Pareciera que, de repente, se respira cierta esperanza en los públicos que van a ver la película, en términos de que es gente interesada en saber qué le pasa al otro y en salir al encuentro. Eso ha sido muy lindo constatarlo.

Ceniza en la boca nos presenta a una joven que migra a España junto a su hermano
Ceniza en la boca nos presenta a una joven que migra a España junto a su hermano / Foto: La Corriente del Golfo

Sobre romper la idea de la migración hacia Europa

Sopitas.com: Desde Latinoamérica, a veces vemos Europa como un espacio más seguro para migrar que Estados Unidos, pero la película también confronta esa idea. ¿Qué te interesaba explorar sobre el espacio que hay entre lo que imaginamos que significa irnos y lo que realmente sucede cuando se llega a un lugar, sin importar dónde sea?

Eso sí, lo dices muy bien. De repente pareciera no sólo que Europa, sino que España, es un puerto seguro y distinto; que hablar el mismo idioma nos puede acercar de una forma diferente.

Pero, de pronto —y eso es lo que cuenta la historia—, quienes migran se topan con esas otras capas del rechazo social, de la violencia social, que además se esconden en la cotidianidad. Es interesante que la película te confronte con eso.

Ahora, a mí me parece que es vital que empecemos a dialogar sobre las posibilidades que hay entre Europa y Latinoamérica; las posibilidades que hay también, sobre todo para México, que siempre está mirando hacia el norte, de empezar a mirar hacia el sur, de empezar a mirar hacia Latinoamérica.

La película confronta la idea de la seguridad que países en Europa le otorgan a los migrantes frente a un cada vez menos democrático Estados Unidos
La película confronta la idea de la seguridad que países en Europa le otorgan a los migrantes frente a un cada vez menos democrático Estados Unidos / Foto: La Corriente del Golfo

Es un continente fragmentado, en el que la retroalimentación no pareciera ser un tema de importancia para nosotros. Creo que es momento, y que la política migratoria de Estados Unidos deja claro que hay que empezar a ver hacia otros lados.

La película hace eso: abrir una conversación sobre lo que ya pasa, pero además sobre lo que podría pasar entre Latinoamérica y España, entre Latinoamérica y Europa.

Hoy la migración es el gran tema y nos atraviesa a todos. A mí me gusta siempre —y donde nos paramos con la película trato de repetirlo hasta el cansancio— decir que ningún arraigo se explica sin hablar de una migración.

Hoy en Roma lo platicábamos con la prensa y después con el público, que además recibió la película muy lindo. Nadie puede decir que es de un lugar sin hablar de que hizo falta que alguien migrara a ese lugar. Sólo podemos explicar nuestra conexión con lo que llamamos nuestras raíces entendiendo y conociendo las migraciones. Así es como se han formado: no hay sociedad moderna que no sea fruto de la migración.

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En 2017 entré a Sopitas.com donde soy Coordinadora de SopitasFM. Escribo de música y me toca ir a conciertos y festivales. Pero lo que más me gusta es hablar y recomendar series y películas de todos...

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