En Europa no sólo se está llevando a cabo la edición 79 del Festival de Cannes. También se celebra el Festival de Eurovisión 2026, cuya gran final tendrá lugar el sábado 16 de mayo en Viena, tras la victoria del austriaco JJ en 2025 con la canción “Wasted Love”.

La edición 70 de Eurovisión llega en un contexto particularmente tenso, político y dividido —incluso más que en años anteriores, con la posible excepción de 2024 (AQUÍ les explicamos cómo estuvo la cosa). ¿La razón? La participación de Israel en el certamen.

El genocidio cometido contra la comunidad palestina como respuesta desmedida tras los ataques del 7 de octubre, ha generado una división global que también se refleja en Eurovisión, un evento que históricamente busca(ba) unir a las naciones.

Imagen de Eurovision 2026 / Foto: Eurovision

Israel en Eurovisión: reglas, excepciones y controversia

Desde 2024, varios países han pedido la exclusión de Israel del concurso. Sin embargo, su permanencia ha generado críticas tanto internas como externas, sin que esto haya derivado en su salida. Y en 2026, su representante logró clasificar a la final.

Antes de entrar al debate, hay que aclarar un punto importante que ha servido como argumento: Israel sí puede participar en Eurovisión porque forma parte de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), encargada del evento, que incluye países de Europa, pero también de África y Asia.

Eurovisión ha sido históricamente estricto con sus reglas: originalidad, duración de las canciones, número de intérpretes, entre otras. También prohíbe mensajes políticos explícitos. Romper estas reglas ha significado la expulsión de participantes.

Pero no siempre se ha aplicado de manera uniforme.

Una de las pancartas más vistas en las manifestaciones contra Eurovisión en 2024 // Foto: Greta Thunberg

En 2024, la representante de Israel, Eden Golan, participó con una canción que rompía las reglas de no aplicar narrativas, ideologías o posturas políticas. La cantante entró a la contienda con “October Rain”, la versión original de algo que terminó llamándose “Hurracaine” y que hablaba de los eventos del 7 de octubre.

Un antecedente similar ocurrió en 2009, cuando el grupo georgiano Stephane & 3G rechazó cambiar su canción “We Don’t Wanna Put In“, interpretada como una crítica a Vladimir Putin. Georgia optó por retirarse del certamen antes de cambiar su canción.

Por otro lado, el caso de Rusia marca una excepción en lugar de un criterio objetivo: fue expulsada en 2022 tras la invasión a Ucrania y sigue vetada hasta hoy.

La cosa es que para la UER no existe una equivalencia directa entre ese caso y la situación actual con Israel. Y es justo decirlo, lo mismo ha ocurrido con otras organizaciones internacionales como la FIFA o el Comité Olímpico.

La polémica actual: más allá de las cartas

La controversia en 2026 no gira únicamente en torno a las cartas firmadas por figuras públicas. Por un lado, celebridades como Helen Mirren, Amy Schumer, Mila Kunis y Boy George (quien participó por San Marino en esta edición) apoyaron la permanencia de Israel. Por otro lado, artistas como Peter Gabriel, Brian Eno o Massive Attack pidieron su exclusión.

Tampoco la controversia radica con el tema reciente de Croacia. Las croatas, conocidas como LELEK, se presentaron con la canción “Andromeda”, un número que retoma el folk del país e integra en su imagen ciertos tatuajes o marcas en el rostro.

La banda denunció que la televisora israelí KAN se burló de elementos culturales en su presentación, por lo que dijeron:

Nos sentimos incómodas con los comentarios hechos por la televisora israelí KAN, en los que nuestra cultura y los sacrificios hechos por mujeres católicas oprimidas, fueron objeto de burlas. Es especialmente perturbador ridiculizar a mujeres cantando sobre mujeres que atravesaron dolor y sufrimiento, mostrando una completa falta de empatía y respeto por el sufrimiento de otros“.

Captura del post de LELEK respecto a las supuestas burlas de Israel / Foto: Captura de pantalla

Países que se bajan del escenario

Lo más llamativo de esta edición, en todo caso, no es tanto la postura de la organización porque… ya sabemos cuál es. Sino la de algunos países participantes que tomaron cartas en el asunto.

España, Países Bajos, Irlanda, Islandia y Eslovenia decidieron no participar en Eurovisión 2026. En el caso español, incluso la cadena RTVE dejó de transmitir el evento.

La razón es la misma: la participación de Israel, representado este año por Noam Bettan con la canción “Michelle”, y quien logró avanzar a la final.

Para muchos, Eurovisión ha llegado a un punto sin retorno. Un evento que retomaba lema de la BBC como “United by Music”, hoy refleja una división profunda que rompe con su historia de una manera irreversible.

Y aunque el impacto de lo que ocurre en un escenario musical es menor frente a los conflictos reales que lo rodean, no deja de ser significativo cómo la política atraviesa incluso los espacios dedicados a la creatividad, y aquellos que la celebraban, hoy la reducen a un debate que pone en jaque a una comunidad entera.

En 2017 entré a Sopitas.com donde soy Coordinadora de SopitasFM. Escribo de música y me toca ir a conciertos y festivales. Pero lo que más me gusta es hablar y recomendar series y películas de todos...

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