En su desesperada campaña por conseguir el Oscar, Timothée Chalamet hizo algo que ningún artista debería hacer: rechazar otras formas de arte que no sean aquellas en las que participa directamente. El actor neoyorquino dijo que no quería trabajar en nada relacionado con el ballet ni la ópera porque, según él, a nadie le importaban.
Sus comentarios se volvieron tema de conversación durante semanas, desatando una controversia enorme en la que distintos artistas vinculados al ballet y la ópera le respondieron de maneras épicas, divertidas, señalando la ignorancia que hay detrás de un comentario así.
La cosa es que lo que dijo Chalamet ya lo marcó y dejó claro que su poder de influencia no es tan grande como podría parecer. ¿Por qué? Porque, en lugar de convencer a otros de su opinión, provocó exactamente lo contrario: las ventas de boletos para el ballet y la ópera aumentaron.

Timothée Chalamet y el aumento en venta de boletos para ballet y ópera
En una entrevista con The Times, Alex Beard, director ejecutivo de la Royal Opera House, dijo que la reacción del público frente a los comentarios de Timothée Chalamet fue genial: compraron boletos para asistir a distintas funciones en una de las instituciones culturales más importantes del Reino Unido.
Aseguró que gran parte de la audiencia del ballet y la ópera ronda entre los 20 y los 30 años, un rango similar al demográfico de Chalamet y de quienes han seguido su carrera, sobre todo desde que despuntó con Call Me By Your Name.
“Nuestras ventas de boletos tuvieron un impulso inmediato”, aseguró Beard, quien también destacó que la respuesta mesurada de la comunidad del ballet y la ópera fue clave para que un público ajeno a estas disciplinas volteara a verlas y les diera una oportunidad.

La primera respuesta del Royal Ballet and Opera
En su momento, The Royal Ballet and Opera respondieron a los comentarios de Chalamet. De acuerdo con The Hollywood Reporter, señalaron que tanto el ballet como la ópera nunca han existido de manera aislada, y que han servido como una fuente de inspiración para otras formas de arte.
“Su influencia se puede ver en el teatro, el cine, la música, la moda y más. A lo largo de los siglos, estas disciplinas han dado forma a la manera en la que los artistas crean y las audiencias viven la cultura. Hoy, millones de personas en todo el mundo lo siguen disfrutando”.

