La fiebre por La Odisea, la más reciente película de Christopher Nolan, continúa creciendo tras su estreno: y no sólo en cines, sino también como libro. Con proyecciones de taquilla enormes y muchos pronósticos que la colocan como una de las grandes protagonistas de la próxima temporada de premios, todo indica que tendremos a Odiseo para rato.
Sobre todo porque su llegada a los cines ha provocado un fenómeno interesante: tanto las ventas del libro de La Odisea como las reproducciones de su versión en audiolibro han aumentado considerablemente.
El libro de La Odisea
De acuerdo con Circana BookScan, en información retomada por Variety, las ventas de La Odisea aumentaron 76 por ciento durante este año.
Las reproducciones del audiolibro también registraron un importante repunte en las plataformas de streaming. Según el mismo reporte, en Spotify, las distintas ediciones del audiolibro, disponibles en 10 idiomas, han acumulado un tiempo de escucha equivalente a 43 años consecutivos, sin interrupciones.

Las cifras también señalan que, durante la semana del 17 de julio, después del estreno de la película, el interés por la obra aumentó todavía más que durante las semanas previas a su llegada a los cines.
Otro dato curioso es que La Odisea ha sido particularmente popular entre la Generación Z. Sin embargo, fueron los millennials quienes más se acercaron a la obra a través del audiolibro.
Libros que se adaptan a película
Esta no es la primera vez que una obra literaria gana popularidad después de recibir una adaptación cinematográfica. Libros como Fight Club, de Chuck Palahniuk, y Forrest Gump, de Winston Groom, registraron incrementos en sus ventas tras el estreno de sus respectivas películas, lanzadas en 1999 y 1994.
Por lo general, para que un libro llegue a la pantalla grande, primero debe contar con una audiencia de lectores bien establecida. Así ha ocurrido con grandes éxitos editoriales como la saga de Harry Potter, de J. K. Rowling; El padrino, de Mario Puzo; The Hunger Games, de Suzanne Collins; y, próximamente, Verity, de Colleen Hoover.
Sin embargo, el caso de La Odisea demuestra que una adaptación cinematográfica también puede funcionar en sentido contrario: llevar a una nueva generación de espectadores a descubrir, o redescubrir, la obra que la inspiró.

