Project Hail Mary es la nueva película de Ryan Gosling, bajo la dirección de Phil Lord y Christopher Miller. La gran noticia sobre esta cinta es que se ha convertido en el mejor debut en taquilla en lo que va de 2026, una sorpresa si consideramos que muchos de sus elementos están fuera de lo que hoy suele ser inmediatamente exitoso.
Es decir que Project Hail Mary se armó una película para Hollywood pero sin seguir sus propias reglas. Y eso es interesante ¿Se acuerdan del video de una iguana marina que huye de cientos de serpientes corredoras? Pues hagan de cuenta que Project Hail Mary es la iguana huyendo… Así que vamos por partes para explicarles cómo esta la cosa.

¿De qué va Project Hail Mary?
Project Hail Mary es una comedia dramática de ciencia ficción, basada en la novela homónima de Andy Weir, que nos presenta a Ryland Grace, un científico y profesor de ciencias en primaria que es contactado por el gobierno para estudiar un acontecimiento que tiene al mundo en jaque: el Sol está enfermo y morirá en unos años.
Si no descubren de qué están hechos los organismos que lo han afectado y encuentran una “cura”, la humanidad desaparecerá.
Tras un accidente durante la investigación, Grace termina como parte del Proyecto Hail Mary, el cual contempla enviar a tres astronautas a investigar por qué una estrella lejana, también infectada como el Sol, no ha enfermado. ¿Será ahí donde se encuentre la respuesta para salvar a la humanidad?
Una épica de casi 3 horas…
La película dura casi tres horas y, como les decíamos, es una mezcla de géneros que navega entre la comedia, el drama y la ciencia ficción. La historia centra su atención en el personaje de Ryan Gosling, quien se mantiene en solitario durante gran parte de la cinta, mientras recuerda los eventos previos a la misión (pierde la memoria durante el viaje) y somos testigos de lo que sucede.
El debut más grande de 2026
Project Hail Mary se estrenó en cines de todo el mundo el pasado 19 de marzo, convirtiéndose en el debut más grande en lo que va de 2026. Para que se den una idea, la película recaudó unos 80 millones de dólares en Estados Unidos, a lo que se suman otros 60 millones en taquilla internacional. En total, arrancó con 140 millones de dólares.
Ni GOAT, ni Hoppers de Pixar, ni Scream 7, ni Cumbres borrascosas tuvieron un arranque tan exitoso como el de esta nueva épica espacial.
Una historia original (como adaptación)
Esos números no son cosa menor. Project Hail Mary ahora es el segundo debut más grande de los últimos 10 años, sólo por detrás de Oppenheimer, en cuanto a películas que no forman parte de una franquicia.
Y no sólo eso. Tanto Oppenheimer como Project Hail Mary nos presentan escenarios científicos en los que no se detienen a explicar cada detalle para justificar las acciones de los personajes. Quizá no es un lenguaje completamente accesible de entrada, pero la película está tan bien escrita que entendemos lo que sucede conforme avanza.
Y eso resulta interesante en una época en la que muchas historias tienden a sobreexplicar todo, bajo la idea de que nadie presta suficiente atención. Aquí no: la película va directo al grano y desde el inicio plantea los temas más relevantes para desarrollar el resto del viaje.

La ciencia en Project Hail Mary
Y con esto llegamos a otro punto que amamos de Project Hail Mary y que consideramos clave en su éxito. Si ya leyeron el libro, sabrán que está profundamente anclado en la ciencia. La adaptación no es tan densa como el material original, pero tampoco se deslinda de ella.
Lo que hicieron los guionistas fue acompañar a la audiencia en las explicaciones más importantes, sin simplificar en exceso. No es una versión “para dummies”, sino una forma de hacerla entretenida incluso cuando no comprendemos todo al detalle. Eso es fundamental, porque no traiciona la esencia de la novela.
Oppenheimer funciona de manera similar. No se detiene a comprobar si el público entiende cada concepto detrás de la construcción de la bomba; lo importante es plantearlo para comprender las implicaciones de las acciones de sus personajes, que es lo que realmente construye el relato.

La tecnología
Otra cosa bellísima en Project Hail Mary es la construcción desde cero de los sets de filmación. Y con ello también destaca la enorme cantidad de efectos prácticos, empezando por la marioneta de Rocky, un alien con el que Grace entra en contacto para salvar a sus respectivos mundos.
Siempre habrá CGI, siempre habrá tecnología, pero todo depende de cuánto y para qué se usa. Y en esta película de Ryan Gosling, se tomaron el tiempo de construir muchos de sus espacios y situaciones para reforzar el corazón de su historia: el contacto, la humanidad y la comunicación.

