La voz de Hind Rajab, producida por varias figuras como Alfonso Cuarón, Brad Pitt, Rooney Mara y Joaquin Phoenix, fue una de las películas más importantes de 2025, no sólo por ser un ejercicio fílmico que reconstruye hechos documentados a partir de llamadas telefónicas.
También porque funciona como un documento que exige justicia por la muerte de una niña palestina de cinco años a manos del ejército de Israel.
El caso de Hind Rajab
El caso es conocido. En 2024, Hind Rajab llamó a la Media Luna Roja para pedir ayuda: el coche en el que viajaba con su familia fue atacado por las Fuerzas de Defensa de Israel; sus familiares estaban muertos y ella era la única sobreviviente.
Durante horas, los trabajadores de la Media Luna Roja mantuvieron contacto telefónico con Hind, quien suplicaba por su vida sin entender por qué nadie iba a rescatarla. Horas después, la niña murió tras un nuevo ataque. Con ella también murieron dos paramédicos que acudieron en su ayuda.
La llamada de auxilio de Hind se filtró y se volvió viral en redes sociales. ¿A qué punto hemos llegado cuando una niña tiene que suplicar por su vida?
La vida de miles de niños y niñas en Gaza
La pregunta se planteó, pero —como suele ocurrir— las respuestas se fueron hacia los extremos, y la vida de una niña, como la de miles de niños en Gaza, quedó relegada al fondo del debate.
La película La voz de Hind Rajab, dirigida por la cineasta tunecina Kaouther Ben Hania, recrea desde las oficinas de la Media Luna Roja la llamada, la burocracia interminable, el miedo y la indiferencia del mundo ante la vida de una niña que, para algunos, es vista como un enemigo.
Si la voz de una niña asustada no removió algo en nosotros, ¿qué puede hacer una película? El estreno de La voz de Hind Rajab en el Festival de Venecia y su posterior nominación a los premios Óscar en la categoría de Mejor Película Internacional lograron, al menos, abrir nuevamente la conversación.
Ley de Justicia para Hind Rajab
Y esa conversación nos lleva a un proyecto de ley llamado Ley de Justicia para Hind Rajab, que demanda una investigación por parte del gobierno de Estados Unidos sobre la muerte de la niña.
La iniciativa fue presentada por varios senadores y representantes demócratas, con el objetivo de responsabilizar a quienes estuvieron involucrados en la muerte de Hind Rajab.
Lo que buscan es que se “proporcionen respuestas sobre la muerte de Hind y sobre los patrones más amplios de daño a civiles en Gaza, con el fin de reafirmar el compromiso de Estados Unidos con las Convenciones de Ginebra y con el enjuiciamiento de crímenes de guerra”, de acuerdo con información de The Hollywood Reporter.
Asimismo, uno de los legisladores involucrados en la iniciativa declaró: “Esta legislación exige una investigación sobre su muerte para que finalmente podamos comenzar a lograr rendición de cuentas por los innumerables crímenes de guerra en los que Estados Unidos ha sido cómplice dentro de Gaza”.
Ya en 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre los territorios palestinos ocupados, como parte del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaró que Israel estaba cometiendo un genocidio en Gaza; es decir, que busca eliminar todo rastro de un pueblo, en este caso el palestino.
¿Estados Unidos revisando el caso?
Ahora bien, podemos pensar muchas cosas respecto a este tema: que la ONU no ha logrado frenar los ataques en las zonas de conflicto, o que Israel continúa restringiendo la entrada de ayuda humanitaria.
También está la postura de un país que, desde su máximo representante —el presidente Donald Trump—, apoya las acciones de Israel en la región y que incluso ha llegado a hablar de tomar posesión de la zona con fines turísticos, lo cual lleva a cuestionar qué tan viable es realmente una iniciativa de ley como esta.
Sin embargo, la inacción ha resultado tan dañina como la indiferencia. Y una iniciativa de ley no quita el dedo del renglón.
Un genocidio a los ojos del mundo
El caso de Hind Rajab es solo uno entre miles de ejemplos de la violencia que enfrentan las infancias en Gaza desde lo ocurrido el 7 de octubre de 2023, cuando el grupo Hamas atacó varios puntos de Israel, desatando una respuesta militar del Estado encabezado por Benjamin Netanyahu que, hasta ahora, ha dejado más de 75 mil personas muertas: alrededor de 73 mil palestinos y 2 mil israelíes.
No es que una vida valga más que otra por su nacionalidad, idioma o religión. Las cifras no están para competir, porque hablamos de personas, de seres humanos. Ese es, en esencia, el punto de La voz de Hind Rajab.
Pero la justificación del exterminio bajo argumentos como el “derecho de defensa” resulta simplemente inconcebible. Y ese argumento ha traído también la muerte de 8 mil personas por circunstancias “no violentas”, como hambre o enfermedad.
Las mujeres, las personas de la tercera edad y las infancias representan el 56 % de las muertes por violencia directa, como ataques armados. Todo esto, según un reporte publicado en febrero de 2026 por The Lancet, que pueden consultar aquí.
