Dicen que ni Judas fue tan traicionero. En el mercado de fichajes invernal, Álvaro Morata se convirtió en nuevo jugador del Atlético de Madrid.

El delantero español abandonó al Chelsea y Londres para unirse al sublíder de La Liga de España. El archirrival del Real Madrid, pero también el equipo donde el delantero se formó como futbolista. En el Santiago Bernabéu ya vivió dos etapas, pero con muy poco éxito debido a la falta de confianza.

Con el Real Madrid debutó en 2010. Estuvo durante cuatro temporadas en su primera etapa, antes de fichar con la Juventus. En Turín recuperó su olfato goleador. Marcó 27 goles y dio 19 asistencias en los 93 partidos que jugó con la ‘Vecchia Signora‘.

Eso lo llevó de vuelta al Santiago Bernabéu. No obstante Zinedine Zidane siempre le dio su voto de confianza a Karim Benzema. Aún así, Álvaro Morata pudo jugar 43 partidos, anotando 20 goles y dando seis asistencias.

Parecía el momento para dar el salto a un equipo grande. En 2017, Morata fue fichado por el Chelsea de Antonio Conte. Para suplir la inminente salida de Diego Costa. Su primer año fue ‘regular’. Tuvo participación en 48 partidos, anotando quince goles y dando seis asistencias.

No obstante su segunda temporada, la actual, ha sido de muchos problemas para él. Ha participado en 24 partidos y sólo ha anotado nueve goles. La expresión de Álvaro Morata lo decía todo cada vez que jugaba con el Chelsea, no estaba cómodo.