Lo que necesitas saber:
Gil Morita era la sensación de la Liga Menor en Tijuana hace algunos años, al grado de que la gente llenaba las gradas de la unidad deportiva donde jugaba
Gilberto Mora creció viendo a su padre en Jaguares de Chiapas desde las tribunas, pero no tardó en ser él quien convocara público para verlo… Y mucho público. Ese chavo que hoy es toda una esperanza para México en el Mundial 2026, un día fue también la sensación de una unidad deportiva.
La unidad deportiva que se llenaba para ver a Gilberto Mora
Pasa que entre 2015 y 2018, la Unidad Deportiva Jesús Romero Manzo se llenaba de gente que quería ver al pequeño Gil Morita jugando en la Liga Menor de Tijuana. Debutó en esa liga con apenas 7 años de edad, pero no tardó en destacar entre niños mayores que él.
Su talento impresionaba a propios y extraños, tanto que muchos padres de otros niños querían llevarlo a su equipo.
“Era el niño que más sobresalía en los equipos pequeñitos. Siempre tenía la pelota, no la perdía”, decía Eduardo Olguín, quien lo llevó a la selección de esa Liga Menor, a ESPN.
Su padre lo catapultó para ser profesional
La personalidad callada, tranquila y serena que Gilberto Mora mostraba fuera de la cancha, contrastaba con la explosividad e intensidad que desataba dentro del campo.
Era natural que luego de su exitoso paso por la Liga Menor de Tijuana, diera pronto el salto. Gilberto Mora debutó en la Sub-13 de Xolos en 2019, con su padre a cargo del equipo, completando un ciclo como ningún otro.
De ahí en adelante, ya es otra historia. Debutó en primera división con apenas 15 años y jugará su primera Copa del Mundo en el Mundial 2026.
Y así, de llenar una unidad deportiva con 7 años, ahora Gilberto Mora está ante la posibilidad de jugar el Mundial 2026 en un Estadio Ciudad de México a reventar a la edad de 17. ¡Una historia única!
