Ellas en el deporte: Gertrude Ederle, la ‘Reina’ del Canal de la Mancha que nos enseñó a nunca rendirse

El legado de las mujeres en el deporte es más grande de lo que muchos creen. Gertrude Ederle dejó su nombre escrito en letras de oro.

De origen estadounidense y nadadora por vocación, Gertrude Ederle le demostró al mundo entero que la clave está en no rendirse. A principios del siglo XX, las mujeres comenzaron a demostrar que no había actividades exclusivas para los hombres y ella, fue la que mejor lo hizo, hablando del ámbito deportivo. Así que cuando te pregunten sobre obstáculos o tú quieras rendirte, voltea a ver esta historia.

Ellas en el deporte: Gertrude Ederle la 'Reina' del Canal de la Mancha que nos enseñó a nunca rendirse

Foto: Getty Images

Su afección en el oído:

Cuando era pequeña, Gertrude Ederle tuvo sarampión pero no fue como en otros casos. Las secuelas de la enfermedad le dejaron una afección en el oído con la que batalló toda su vida. Incluso las recomendaciones médicas le decían que era peligroso pasar mucho tiempo bajo el agua pero su pasión, pudo más. También a corta edad cayó al agua y después de ello, dijo que nunca más tendrían que rescatarla.

Empezó a los 13 años:

Hija de inmigrantes alemanes, Gertrude Ederle comenzó a nadar con su padre desde muy pequeña. Por eso a los 13 años integró la Asociación de Natación de la Mujer (WSA por sus siglas en inglés). Ahí empezó a entrenar y a cosechar premios año tras año.

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La medalla de oro:

Poco a poco, Ederle comenzó a destacar en el deporte como nadadora. Su pasión y talento la llevaron a romper marcas en categorías amateurs muy rápido. Eso la llevó a representar a Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de París de 1924, en donde consiguió su primera medalla de oro en los 400 metros estilo libre por relevos.

En competencias individuales consiguió un par de medallas de bronce. Fue entonces cuando cruzó el Hudson de Manhatan a Nueva Jersey. Nadó 21 millas durante 7 horas, lo que la llevó a pensar en el Canal de la Mancha.

El primer intento:

El 18 de agosto de 1925 la WSA patrocinó el primer intento de Gertrude Ederle por cruzar nadando el Canal de la Mancha. Sin embargo, ese primer intento quedó anulado cuando su entrenador pensó que estaba en apuros, se acercó y la tocó para obligarla a desistir.  Lo cierto es que sólo estaba descansando porque llevaba nueve horas nadando. Cualquiera se hubiera rendido, pero ella no…

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La hazaña del Canal de la Mancha:

Un año más tarde, el 6 de agosto de 1926, Gertrude Ederle volvió a intentarlo. En esta ocasión nadó durante 14 horas y 39 minutos, cruzando desde Cabo Griz-Nez de Francia hasta el Kingsdown de Inglaterra.

Trudy‘, como le decían sus padres, no sólo superó las lluvias y los fuertes vientos para convertirse en la primera mujer en cruzar nadando el Canal de la Mancha. Ella también rompió el récord que había establecido Enrique Tiraboschi en 1923, que era de 16 horas y 23 minutos. Ese récord lo mantuvo durante 35 años.

La Reina de las Olas:

Al regresar a Estados Unidos, Gertrude Ederle fue recibida con un desfile y ahí la nombraron como la ‘Reina de las Olas‘.

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El accidente:

En 1933, Gertrude Ederle se cayó por las escaleras del edificio donde vivía y las secuelas le afectaron la columna, al grado de que los médicos creían que ni siquiera volvería a caminar pero como ya lo hemos dicho, para ella nunca hubo imposibles.

Seis años más tarde, Ederle se presentó en la Feria Mundial de Nueva York para cruzar nadando la piscina, ante una ovación tremenda del pública presente.

La frase:

Con el pasar de los años, Gertrude Ederle fue perdiendo el oído por la afección que acarreó desde niña. A los 98 años de edad murió pero nos dejó una frase para recordar una y otra vez.

Estoy contenta y satisfecha. No soy una persona que persigue la luna, si tiene a su alcance las estrellas“, declaró en una entrevista.