Lo que necesitas saber:
A Memo Ochoa se le atribuye la creación de la torta suiza que ahora está en el menú de Tortas Polo.
De preparar tortas en la Ciudad de México en el negocio familiar a atajar en los escenarios más importantes del planeta. La historia de Memo Ochoa es de esas que inspirarían una buena película. Y lo más sorprendente es que todavía no termina de escribirse.
Del Jalisco a la CDMX: el inicio de un sueño
Memo Ochoa llegó a la Ciudad de México desde Guadalajara con apenas 10 años. Traía consigo un sueño claro de convertirse en futbolista profesional y un ídolo en la cabeza: Robert Dante Siboldi, en aquellos años portero del Atlas.
Pero la vida en la capital no sería solamente de futbol. La familia de Memo Ochoa tenía un negocio que atender: Tortas Don Polo, un restaurante fundado en 1956 por su tío Leopoldo Sánchez. Y ahí es donde la historia se pone buena.
Resulta que a don Leopoldo se le atribuye nada más y nada menos que la creación de la famosa torta cubana. Esa que todos hemos devorado alguna vez después de una noche de fiesta o simplemente porque se nos antojó.
Memo Ochoa: El “inventor” de la torta suiza
Memo combinaba sus días entre la escuela del Club América y las tardes en la tortería familiar. Y como buen mexa con hambre creativa, el futuro guardameta tenía sus propias preferencias culinarias.
Se dice que Memo era fan de una torta con ingredientes que no estaban en la carta oficial. La pedía tanto que al final terminó ganándose su lugar en el menú: la torta suiza.
Incluso llevaba a sus compañeros del América después de los entrenamientos para que probaran las delicias de Tortas Don Polo. Imagínate la escena: futuros profesionales del futbol echándose unas tortas después de correr en Coapa.
De delantero improvisado a leyenda bajo los tres palos
Aquí viene un dato curioso que pocos conocen: Memo Ochoa jugó su primer partido en inferiores del América como delantero. Tuvo que esperar varias semanas para probarse como portero porque la posición estaba ocupada. Cuando finalmente le tocó su oportunidad bajo los tres palos, ya no hubo vuelta atrás.
Su debut profesional llegó bajo la dirección de Leo Beenhakker y desde entonces el resto es historia pura. Seis Copas Oro, una Nations League, una Concachampions, un título de Liga MX con el América, un Campeón de Campeones y una Copa de Bélgica adornan su palmarés.
La atajada que lo puso en la historia
Memo Ochoa es el primer portero mexicano en jugar en Europa y abrió camino para las siguientes generaciones. Pero si hay un momento que define su carrera, fue justo en un Mundial… En Brasil 2014.
La atajada a Neymar en aquella Copa del Mundo fue comparada por la propia FIFA con la legendaria parada del siglo de Gordon Banks. Esa imagen de Memo volando para desviar el disparo del brasileño le dio la vuelta al mundo.
Ahora, a sus 40 años, Memo Ochoa sigue haciendo historia y está a punto de lograr otra hazaña mayúscula: convertirse en el primer portero mexicano en disputar seis Mundiales defendiendo los colores de nuestro país.
