Lo que necesitas saber:
Fórmula 1 descartó hacer obligatorio el uso de chalecos refrigerantes, pero con una importante condición para equilibrar la carrera
Los pilotos de Fórmula 1 enfrentan todo tipo de condiciones adversas cuando salen a la pista, y una de las más complicadas es el calor. Por eso cuando se esperan temperaturas que sobrepasan el límite, se activa un protocolo ante el riesgo que implica.
¿Cuál es ese protocolo? Justo andamos aquí para hablar de ello, porque no es tan complejo.

¿Qué pasa cuando se activa el protocolo por riesgo de calor en la Fórmula 1?
Ya son varios los antecedentes de riesgo por las altas temperaturas en la Fórmula 1, como el GP de Singapur del 2025 o el Gran Premio de Italia este 2026.
Y el protocolo es simple: básicamente consiste en que los pilotos tienen derecho a usar los famosos chalecos refrigerantes, pues contienen bombas de enfriamiento conectadas mediante un sistema de mangueras al mailot de los pilotos, por las cuales circula agua fría.
Este protocolo se activa cuando la previsión meteorológica anticipa temperaturas que superarán los 31°C, y para el GP de Italia de este año, por ejemplo, se espera un clima que supere los 35°C.

El chaleco refrigerante es opcional, con una condición
Las dudas y quejas sobre el chaleco refrigerante no se han hecho esperar. Algunos pilotos temen que su funcionamiento termine siendo contraproducente (porque el sistema falle y el agua que corre por el chaleco se caliente, haciendo todavía peor el asunto), además de que para algunos resulta incómodo por lo estrecha que es la cabina del auto.
Es por ello que el protocolo por calor permite que los pilotos no usen el chaleco refrigerante, pero para equilibrar el peso adicional en el auto de quienes sí lo usen, deben agregar 0.5 kg más de lastre a sus autos.
La Fórmula 1 consideró hacer obligatorios los chalecos cuando se active el protocolo por calor en cualquier Gran Premio, pero ante las quejas de los pilotos, decidieron implementar esa condición. Es decisión de los pilotos y equipos usarlo.

