Aunque sólo los fans más aguerridos del monstruo nipón se acordarán de su nombre, varios millones disfrutaron de su trabajo. Desgraciadamente, Harou Nakajima, el hombre que rifadamente se enfundó en la botarga de Godzilla para acabar con cuanto escenario ficticio oriental se le pusiera enfrente, murió a los 88 años a causa de una neumonía.

Harou –quien en 12 ocasiones protagonizó las cintas del reptil radioactivo– nació en 1929 y protagonizó la primera entrega de las muchas cintas que se han hecho sobre el azote de los japoneses: Godzilla, de 1954 y dirigida por Ishiro Honda. De ahí no soltó el puesto en los 18 años siguientes, tiempo en el que grabó Godzilla Raids Again (1955), King Kong vs Godzilla (1962), Monthra vs Godzilla (1964) y Son of Godzilla (1967), entre muchas otras.

Bastante versátil el buen Harou, ya que además de echar rugidos al estilo dinosaurio, también fue convincente al interpretar al rey mono, King Kong, cuando en 1967 se rifó King Kong Escapes. Claro, también fue requerido para personificar a simples mortales, labor que cumplió en cintas como Eagle of the Pacific (1953) y Shichinin no Samurai, más conocida como Los Siete Samurais, de Alkira Kurosawa.

En estas épocas en las que todo se resuelve con la computadora, quizás haya algunos que no apreciarán el rol que cumplía Harou. Sin embargo, aparte de tener el físico para cargar un traje de cerca de 100 kilos, estudiaba a fondo el comportamiento animal. Para esto se iba a dar sus vueltas por el zoológico local, con el fin de captar la esencia de osos y elefantes. ¿Y por qué esos animales? Pues quién sabe, pero algo bueno sacó de todo eso, ya que sus interpretaciones fueron tan aplaudidas que el estudio Toho lo contrató para protagonizar los filmes de Godzilla hasta 1972.

Por lo anterior, los fans del monstruo radiactivo no dejan de señalar a Harou como el Godzilla efectivo… lo cual nunca fue desmentido por el modesto actor: “Yo soy el original, lo real. Mi Godzilla fue el mejor”, aseguró en 2014.