Tatiana y Krista, conocidas como las gemelas Hogan, son siamesas y actualmente tienen 12 años. Las probabilidades de vida siempre han sido minúsculas si consideramos que sólo hay un caso de gemelos unidos entre 100 mil o 200 mil, que ellas están “pegadas” por el cráneo y que la sobrevivencia no es nada esperanzadora, pues generalmente mueren a unos días del nacimiento. Sin embargo, las Hogan son la excepción a la regla no sólo en cuanto al hecho de que están vivas , sino a la construcción de una individualidad que se comparte. ¿La razón? Se pueden comunicar sin emitir palabras o movimientos y lo que una siente, la otra también lo recibe sin interpretaciones de por medio.

En un documental sobre su vida y los estudios que les han realizado durante años, los doctores descubrieron su capacidad para comunicarse con la mente. Camino al hospital, cuando debían tomar una carretera, su mamá les ponía películas con una tableta; sin embargo, por la forma como están unidas, resultaba imposible que las dos vieran al mismo tiempo la pantalla… o al menos eso creían. En realidad, si una de las Hogan ve la pantalla, la otra también la puede “ver” a pesar de que su mirada apunta a otro lugar…

Las gemelas Hogan. / Foto: Vancouver Sun

Esta cualidad de las gemelas Hogan se trata de un “fenómeno” sorprendente, sino de un millón de posibilidades más para la ciencia sobre los estudios del cerebro, la mente y la forma en la que esta trabaja. A pesar de los avances tecnológicos en este campo, es relativamente poco lo que sabemos sobre los procesos mentales y la construcción de muchos conceptos que hasta hace poco, eran meramente religiosos e interpretativos. Tatiana y Krista son un ejemplo, como mencionamos, de lo que no sabemos, pero han sido un motivo para entrar de lleno a las neurociencias y descubrir –como si se tratara de un alquimia moderna con el elixir de la eterna juventud– si alguna vez seremos capaces de controlar nuestro entorno a través de la mente.

A mediados de 2016, la compañía Neurable de Ramses Alcaide, un ingeniero y neurocientífico, pensó en la posibilidad de jugar videojuegos con la mente. Es decir, dejar de lado los controles o el mouse de las computadoras, para hacerlo con pensamientos dentro de un universo virtual.  Hace dos años, tan sólo era un prototipo de ensayo y error que descubrió en los lentes de realidad virtual y sensores que leen las ondas cerebrales, sus mejores aliados.

Awakening es el primer juego con todo y sus electrodos pegados a la cabeza que son capaces de leer la actividad cerebral del usuario. De acuerdo con Variety, en un principio, Neurable utilizaba 32 electrodos húmedos que se calibraban en 30 minutos, aproximadamente. Ahora, con los avances en las investigaciones, utilizan seis electrodos secos que se miden en poco más de dos minutos. Esto quiere decir que cada vez estamos más cerca de conectar nuestras mentes a las máquinas y viceversa. Neurable no es la única empresa que ya le entró a este tema, otras más conocidas como Facebook y Tesla, han anunciado sus planes de utilizar la mente con el objeto primario y único de las interacciones en sus diversos campos.

Facebook busca que dejemos de utilizar un teclado o el celular para escribir; en otras palabras, pensar lo que se quiere escribir y que la máquina lo haga solo. En cuanto a Tesla, Elon Musk ha hablado de la Inteligencia Artificial y su relación, o mejor dicho conexión, con el cerebro humano. En la infame entrevista de Musk (en la que se fumó un porro y provocó que las acciones de su compañía bajaran de forma considerable) dijo algo que debemos tener en mente y que nos prepara para la llegada al mercado, no muy lejana, de un videojuego que se pueda jugar con la mente, sin controles.

¿Qué tan listo eres con un celular o computadora que sin ella? Eres mucho más listo, en realidad. Puedes responder cualquier pregunta casi al instante. También recuerdas a la perfección. Tu celular recuerda y guarda videos y fotos sin errores. Tu celular, en realidad, es una extensión de ti. Ya eres un cyborg. La mayoría de las personas no se dan cuenta de que son cyborgs. Es sólo que la velocidad con la que se procesan los datos… es lenta, muy lenta. Es como una pequeña aguja de información entre tu ser (biológico) y tu ser digital. Tenemos que hacer de esa pequeña aguja, un río gigante, enorme, con una interfaz de banda alta”.