Estudio en Chipre revela qué podría pasar con el distanciamiento social

Un estudio de la Universidad de Nicosia, la más grande de Chipre, reveló que en días de viento o brisa, condiciones climáticas que se presentan durante el verano y otoño,  las partículas de saliva pueden extenderse de dos a seis metros en un estornudo, contrario a lo que pasa en primavera cuando factores como la temperatura ambiente, presión y humedad se mezclan con las temperaturas del suelo y de la boca. Lo que sugiere que el distanciamiento social tendría que ser mayor en estas épocas del año.

Los investigadores saben que el virus que causa COVID-19 se propaga a través de gotas respiratorias, a saber, de gotas que se propagan a medida que estornudas, tos, e incluso hablar, pero utilizaron un software  de simulación dinámico de fluidos y transferencia de calor, para reconstruir lo más apegado a la realidad posible  cómo se transportan, dispersan y evaporan las partículas de saliva cuando una persona tose o  estornuda  en situaciones climáticas adversas.

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Hasta ahora se sabe, que al estornudar o toser, se forman gotas de saliva más grandes y gotas más pequeñas por el revestimiento mucoso de los pulmones y las cuerdas vocales. Las gotas más pequeñas a menudo son invisibles a simple vista, sin embargo, investigaciones anteriores han demostrado que la mayoría de las gotas respiratorias no viajan independientemente en sus trayectorias.

En cambio, las gotas en un continuo de tamaños quedan atrapadas y transportadas dentro de una nube de gas húmeda, cálida y turbulenta. En otro estudio, se demostró que a medida que las personas alzan la voz, emiten más gotas, pero la distribución del tamaño de las gotas sigue siendo la misma. Además, los investigadores han demostrado que incluso la respiración puede liberar aerosoles potencialmente infecciosos.

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Por lo tanto, los doctores Talib Dbouk y Dimitris Drikakis, del Instituto de Investigación, Defensa y Seguridad de la Universidad de Nicosia, encontraron que cuando la velocidad del viento era igual a cero, las gotas de saliva no alcanzaban a llegar a los dos metros de distancia debido a la gravedad, lo cual está dentro de las recomendaciones de distanciamiento social, no obstante, cuando cambiaron la velocidad del viento a 4 km/h y 15 km/h, encontraron que las gotas de saliva solo tardaron 5 segundos en alcanzar los 6 metros de distancia.

“Nuestros hallazgos implican que teniendo en cuenta las condiciones ambientales, la distancia social de 2 m puede no ser suficiente en temporadas donde la distancia del viento es más prominente”. Asevera Drikakis, quien dirigió el estudio. Añadiendo que este “este trabajo es vital, porque se refiere a las pautas de distancia de salud y seguridad, avanza en la comprensión de la propagación y transmisión de enfermedades transmitidas por el aire, y ayuda a formar medidas de precaución basadas en resultados científicos”.

Estudio revela que el distanciamiento social tendría que incrementarse durante el verano y otoño

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En el estudio publicado en la revista científica “AIP Physics of Fluids”, realizaron una serie de ecuaciones para modelar los flujos tridimensionales basados en la técnica de Eulerian-Lagrangian totalmente acopladas que tienen en cuenta la humedad relativa, las fuerzas de dispersión turbulentas, el cambio de fase de la gota, la evaporación y la ruptura, además de las interacciones gotita-gotita y gotita-aire.

Dentro del software incluyeron una serie de variables como el efecto de la velocidad del viento, acorde con el distanciamiento social (2 metros), tomaron una temperatura de 20°C en el aire para una tos humana y una humedad relativa del 50%, descubriendo que las gotitas portadoras de la enfermedad en la saliva humana pueden viajar a distancias considerables inesperadas dependiendo de la velocidad del viento.

Estudio revela que el distanciamiento social tendría que incrementarse durante el verano y otoño

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Llegaron a su cálculo de 18 pies en 5 segundos después de ejecutar ecuaciones diferenciales parciales en 1.008 gotas de saliva, resolviendo alrededor de 3,7 millones de ecuaciones en total.  No obstante, esta premisa no es concluyente, pues los científicos coinciden que la velocidad del viento puede variar de una región a otra.

4 estaciones un distanciamiento social

Claramente, los cuidados para evitar contraer el coronavirus tienen que ser mayores durante el verano y otoño, no solamente por el aumento de viento durante estas temporadas como lo plantea el estudio en cuestión, sino que al menos en México el pico de contagios sigue en la cima, no claudicar en el mínimo del distanciamiento social, así como en el uso de cubrebocas, será el único camino hacia el aplanamiento de la curva.

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De acuerdo con los científicos, el estudio no es concluyente, ya que si bien revelan que la saliva puede viajar hasta seis metros con viento, no hacen referencia sobre el tiempo en el que el COVID-19 puede permanecer vivo o bien, si sería capaz de sobrevivir el tiempo suficiente para viajar e infectar a una persona de esa distancia.

Además, tanto Dbouk y Drikakis coinciden en que es necesario profundizar en la investigación para entender mejor cómo la temperatura atmosférica y del suelo influyen, si es necesario hacer cierto tipo de correlaciones para saber si el aire acondicionad en determinados ambientes interviene en la forma en la que las gotas de saliva viajan, para determinar si es necesario incrementar el distanciamiento social durante el verano y otoño.