Las Voyager 1 y 2 son sondas espaciales estadounidenses de la Agencia Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) que fueron lanzadas al espacio en 1977. La Voyager 2 se lanzó el 20 de agosto del 77 y el Voyager 1 abandonó nuestro planeta el 5 de septiembre del mismo año.

Ambas sondas llevan 45 años viajando por el espacio y, específicamente la Voyager 1 está a unos 23 mil 300 millones de kilómetros de nuestro planeta. Demasiado lejos.

El asunto es que recientemente algunos datos que la sonda está reportando a nuestro planeta están fuera de lo normal. Está enviando datos que no reflejan lo que está sucediendo a bordo.

¿Se encontró con extraterrestres? ¿Los datos misteriosos indican que la Tierra está perdiendo el contacto con la sonda? En realidad no, vámonos por partes…

Voyager 1

El objetivo de la misión Voyager Interestelar Mission (VIM), que tiene dos sondas, es explorar el sistema solar más allá de los planetas cercanos y exteriores al nuestro. En este momento la misión es una extensión de la original ya que la misión principal se completó en 1989 con el sobrevuelo cercano de Neptuno por la Voyager 2. 

La Voyager 1 completó sus sobrevuelos cercanos planificados de Júpiter y Saturno. El 25 de agosto de 2012 la Voyager 1 voló más allá de la heliopausa (el límite de la influencia del Sol) y entró al espacio interestelar convirtiéndose en el primer objeto hecho por humanos en explorar este nuevo territorio. 

Las Voyager, ambas, tienen suficiente energía eléctrica y combustible de propulsores como para mantener la misión por lo menos hasta 2024.

Las Voyagers están destinados, tal vez eternamente, a vagar por la Vía Láctea“, explica la NASA.

Foto: NASA

¿Qué es lo que está pasando con la Voyager 1?

Aunque parece que todo en el explorador interestelar está operando normalmente, recibe y ejecuta comandos desde la Tierra, además de que almacena datos científicos, las lecturas del sistema de control y articulación de actitud (AACS) no son normales. 

El AACS es que controla la orientación de la nave y se asegura que la antenita de la nave siempre esté apuntando a la Tierra para que nos pueda enviar datos. Aunque todo indica que este sistema sigue funcionando, los datos de telemetría que envía no son válidos. 

Paréntesis. La telemetría es una tecnología que permite la medición remota de magnitudes físicas o químicas, y el regreso de información hacia el operador de manera remota. 

¿Cómo que no son válidos? Resulta, por ejemplo, que los datos parece que se generaron de manera aleatoria o “no reflejan ningún estado posible en el que podría estar el AACS”.

Fuente: NASa

Lo misterioso del asunto es que la señal de la Voyager 1 tampoco se ha debilitado, lo que indica que su antenita sigue apuntando a la Tierra. Hay de dos: o se descompuso de alguna manera que los investigadores siguen analizando o está detectando mediciones no imaginadas por la humanidad.

El problema hasta el momento no hay activado ningún sistema de protección contra fallos. Estos sistemas están diseñados para que, cuando se activan ante una falla, ponen la nave en modo seguro, un estado en el que solo se llevan a cabo operaciones esenciales, tanto tiempo para que los ingenieros diagnostiquen el problema. 

Pues que lo arreglen y ya ¿no?

Tampoco es tan sencillo. Ahorita la Voyager 1 está a má de 23 mil millones de kilómetros de la Tierra y la luz tarda 20 horas y 33 minutos en recorrer la distancia.

Significa que enviar un mensaje a la sonda y obtener una respuesta tarda aproximadamente 2 días. 

Las naves espaciales tienen casi 45 años, mucho más de lo que anticiparon los planificadores de la misión. También estamos en el espacio interestelar, un entorno de alta radiación por el que ninguna nave espacial ha volado antes. Así que hay grandes retos para el equipo de ingeniería. Pero creo que si hay una manera de resolver este problema con AACS, nuestro equipo la encontrará”, afirmó  Suzanne Dodd, gerente de proyecto de las Voyager 1 y 2 en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA.

Foto de Júpiter tomada por la misión Voyager

Si es que el equipo en la Tierra encuentra la anomalía, hay manera de arreglarlo. Si no lo encuentra, habría que adaptarse a estas anomalías y listo. 

Por otro lado, la Voyager 2 que está a 19 mil 500 millones de kilómetros funciona con normalidad. 

Yo soy Gabriela Espinosa, pero díganme Gaby, si no siento que me regañan. Trabajo como reportera y redactora en Sopitas.com desde 2018 y desde entonces me enfoqué, en su mayoría, en hard news. En diciembre...

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