Y en la sección “Ya pues, para que no chilles por tus popotes”, alumnas de la UNAM han presentado una buena opción para aquellos que no les gusta chupar directo de la caguama o que sus labios rocen un vasito.

Con base en cáscara de mango, alumnas del sexto semestre del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Oriente de la UNAM, crearon una alternativa sustentable al plástico… y, aunque este material podría utilizarse para diversos artículos, se apunta que con él se podrían crear popotes, los cuales se degradarían en seis meses, nomás.

Foto: gaceta.unam.mx

Además de la poca afectación al medio ambiente, estos popotes tendrían un menor costo económico, apuntan diversos medios. Y, pese a lo que muchos pudieran pensar, el bioplástico cumple con las características que buscan los amantes del utensilio pa’ succionar: dureza, buen aspecto, elasticidad, fuerza, degradación y vida útil.

“Analizamos y encontramos que la cáscara de mango tiene gran cantidad de celulosa y polifenoles, gracias a esta última sustancia no se observó crecimiento de hongos en nuestra propuesta de bioplástico”, señalaron las alumnas de la UNAM.

La masa con la que se crea el bioplástico se obtiene de todo tipo de mango: manila, petacón, criollo… no importa. Sólo hay que mezclar con agua y almidón y listo: hay material moldeable para la creación de popotes… ya si lo que se busca es conservar el amarillo sabroso del mango, entonces se añade un poco de jugo de limón, ideal para evitar la oxidación.

Con este proyecto las alumnas Alondra López López e Itzel Paniagua obtuvieron el primer lugar del XXVII Concurso Universitario “Feria de las Ciencias, la Tecnología y la Innovación”, en la categoría Diseño Innovador. Ahora lo que sigue es profundizar en las investigaciones para que se pueda perfeccionar.

¿Y pa’ cuando la comercialización? Buena pregunta… pero no hay buena información al respecto. Las autoridades de la UNAM nomás se limitan a aplaudir los logros de las alumnas  y señalar que hay talento. “El apoyo de la UNAM es fundamental para dar a conocer las inquietudes y el talento de nuestros alumnos”, señaló Cecilia Espinoza Muñoz, asesora de las alumnas.