No hay nada más hermoso y puro (para un coleccionista) que un objeto extraño dentro de una familia de productos. Ya saben, el prototipo de un producto ya conocido del que sólo se hicieron pocas copias o para una breve edición especial o conmemorativa… o un intento fallido en la historia.

Pues bien, el Nintendo no podía ser la excepción a la regla y tiene su propio prototipo único e irrepetible que volvió a salir a la conversación cuando se puso como parte de una subasta y su precio ascendió a las 300 mil dólares. Se trata del Super Nintendo al que se le conectó un CD-ROM coo parte de una fallida colaboración entre Nintendo y Sony en 1991.

Sony anunció la unión de marcas durante el Consumer Electronics Show del 91. La posibilidad de insertar discos en la consola, sería la culminación de la colaboración entre Nintendo y Sony, la cual llegaría cuando el Super Nintendo o NES, estaba en su punto más alto dentro de la industria de los videojuegos.

Antes de que comenzará la producción grande de estas consolas, Nintendo rompió lazos con Sony y los “engañó” con Philips un día después, tal cual, de anunciar la alianza.

Para cuando se rompió la relación, sólo se habían construido 200 prototipos de la fusión entre Nintendo y Sony. Esta es la razón por la cual se trata de un objeto de colección que, durante una subasta a casi 30 años, cuesta más de 300 mil dólares dentro de una subasta llevada por Heritage Auctions.

Podríamos pensar que Sony la pasó muy mal después de su ruptura con Nintendo y el engaño con Philips, pero las cosas no se dieron de esa manera. En realidad, Nintendo trabajó en el Nintendo 64, una de sus más grandes consolas mientras Sony, entró de lleno y solito a la industria de los videojuegos con lo que ahora conocemos como el Play Station.

El Nintendo PlayStation con entrada para CD, de acuerdo con algunos expertos, tiene el peor juego de la historia de los videojuegos. Por supuesto, no está disponible para su compra, y la consola extraña que se encuentra a la venta, fue adquirida por su dueño de ahora a partir de una subasta donde había objetos personales de un ejecutivo de Sony… así de extraña es, en realidad.