Y mientras en otros lugares (cof, México, cof) la educación no avanza por jaloneos entre políticos y sindicatos, en España se reconoce la tarea que un solo hombre (y todo su equipo, claro) ha hecho para llevar el aprendizaje a cualquier parte del mundo.

Hablamos de Salman Khan, un matemático e ingeniero de Estados Unidos que acaba de ser reconocido con el premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2019, por su plataforma Khan Academy, la cual permite a cualquier persona del lugar más remoto del mundo aprender de matemáticas, ciencias e historia.

El jurado del Princesa de Asturias reconoció a Khan por la “visión pedagógica innovadora” que conlleva el desarrollo de su plataforma creada en 2008, la cual por medio de un formato “original y transformador” ofrece material educativo complementario. “Sólo tienes que saber una cosa: puedes aprender cualquier cosa”,es el lema bajo el cual se rige el proyecto del estadounidense.

“Esta academia fomenta el concepto de “clase invertida” (flipped classroom, en inglés), que busca darle la vuelta al método de enseñanza tradicional, animando a los estudiantes a preparar la teoría en sus casas para destinar el tiempo de clase a la parte más práctica, directamente con el profesor. Salman Khan apuesta así por la universalidad de la educación y el empoderamiento de las personas desde pequeñas”, explica en jurado del Princesa de Asturias.

La plataforma Khan Academy cuenta actualmente con más de 60 millones de usuarios registrados en 10 países del mundo, en más de 30 idiomas. Se puede comprobar visitando la plataforma que todo se basa en ejercicios de práctica, videos instructivos y todo un sistema que permite a cada alumno aprender a su propio ritmo, ya se adentro o fuera de un aula.

Con apenas 39 años, Salman Khan consiguió sorprender al mismísimo Bill Gates con su plataforma, en la que se respeta la individualidad de cada uno de los alumnos. Muy diferente a lo que ocurre en la enseñanza tradicional, en la Khan Academy se permite que la gente aprenda a su propio ritmo, experimentando y, si esto representa un fracaso, no hay bronca: “súbete a la bici y cáete. Hazlo por el tiempo que sea necesario hasta dominarla”, así es la propuesta del ingeniero eléctrico, matemático e informático formado en Harvard y el MIT.

La Khan Academy funciona por medio de donaciones, la cual se pueden realizar directamente en la página de la plataforma. “Si cada persona que lee esto dona $10 dólares al mes, Khan Academy puede continuar prosperando por años. Por favor, ayúdanos a mantener Khan Academy gratuito, para cualquier persona, en cualquier lugar y para siempre”, se explica en el site.

Aunque al principio nomás servía como apoyo para el alumno, con el tiempo la Khan Academy creció, a tal grado que ahora ofrece la posibilidad de prepararse para las pruebas de admisión universitaria general y de Medicina (SAT y MCAT, respectivamente). “En 2017 se convirtió en socio oficial para la preparación de las pruebas del College Board americano y desde 2018 ofrece preparar las pruebas LSAT de acceso universitario a las escuelas de Derecho”.