Lo que necesitas saber:
El ajolote es el embajador de la fauna mexicana. Una exposición de arte urbano crea conciencia sobre la naturaleza y la resistencia de este anfibio tan particular.
El ajolote es un símbolo cultural prehispánico, considerado como un tesoro nacional. Una instalación artística se encarga de rendirle homenaje a esta especie emblemática y en peligro de extinción a través del arte escultórico y el impulso a nuevos artistas plásticos. “Ajolotes en el Corazón” es un proyecto que busca generar conciencia en la ciudad sobre la conservación de estos anfibios mexicanos a través de 100 esculturas gigantes.
Esta exposición de arte urbano reúne un total de 100 esculturas intervenidas por diversos artistas y colectivos. Las primeras 20 piezas se presentaron el pasado mes de junio como parte de la reinauguración del Nuevo Embarcadero Cuemanco, y desde el 6 de agosto, otras 74 esculturas habitan el espacio de la Plaza Tlaxcoaque, ubicada en el límite sur del Centro Histórico de la CDMX, y ahí podremos verlas hasta finales de septiembre.
“Ajolotes en el Corazón” es una muestra gratuita y al aire libre impulsada por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México. Su objetivo es darle su merecida importancia al ajolote como símbolo de vida, resistencia y como especie representativa del pasado lacustre de la capital mexicana.
100 ajolotes esculturales “viven” en la CDMX
Esta muestra de arte colectivo se encarga de reunir el trabajo de más de 90 creadores que se encargaron de plasmar su visión particular sobre la identidad, memoria y conservación natural de esta especie única en su tipo. La expo es un espectáculo de colores y creatividad protagonizado por estos curiosos anfibios danzantes pertenecientes al grupo de las salamandras.
Entre las piezas se destaca una escultura monumental de bronce de 2 metros de altura creada por la artista plástica Edysa Ponzanelli, que entre sus obras ha creado piezas de temática histórica y esculturas de héroes nacionales que podemos encontrar en diferentes partes del país. Esta ajolote monumental se encuentra en la exposición de Cuemanco.
Además de las esculturas en Xochimilco y la Plaza Tlaxcoaque, habrá otras piezas en el Museo de la Ciudad de México que también forman parte de la exposición. Este recinto está en José María Pino Suárez 30, Centro Histórico, a unas cuadras del Zócalo de la CDMX.
La Plaza Tlaxcoaque está en avenida 20 de Noviembre y Fray Servando Teresa de Mier, cerca de las estaciones del metro Pino Suárez de las líneas 1 y 2 y San Antonio Abad de la línea 2. Cada uno de estos espectaculares ajolotes gigantes tiene un enfoque artístico diferente, con evocaciones de leyendas y tradiciones nacionales, hechos históricos y el pasado prehispánico de nuestro país, entre otros motivos.
Importancia del ajolote mexicano
A esta especie se le reconoce por su poder de regenerar sus extremidades y órganos internos, lo que atrae la curiosidad de científicos de todo el mundo. Actualmente habitan los canales y humedales de la zona de Xochimilco y se encuentran en gran peligro de extinción ante el crecimiento urbano. Podemos encontrar otras diferentes especies en cuerpos de agua de lugares como Puebla, Hidalgo, Querétaro y Guanajuato.
Su nombre viene del náhuatl axolotl, que significa “monstruo de agua” y en la mitología azteca estos animalitos representaban al dios Xólotl, hermano de Quetzalcóatl, asociado con el fuego, el movimiento y la transformación. Actualmente son símbolo de la identidad nacional y los embajadores principales de la fauna mexicana, reconocidos así por todo el mundo.
Además de este homenaje escultórico, en la CDMX tenemos museos y centros de conservación e investigación dedicados a esta especie, entre ellos: Axolotitlan, el Museo Nacional del Ajolote, en el segundo parque Las Águilas de la alcaldía Álvaro Obregón; Anfibium Museo del Axolote y Centro de Conservación de Anfibios, dentro del Zoológico de Chapultepec y el Centro de Investigaciones Biológicas y Acuícolas de Cuemanco (CIBAC), operado por la UAM Xochimilco, entre otros.
