Lo que necesitas saber:
La psicóloga Katy Tam, de la University of Toronto, ha estudiado distintos mecanismos que pueden explicar por qué los medios digitales influyen en nuestra experiencia del aburrimiento.
¿Te imaginas sentarte una hora sin celular, música, series, TikTok ni absolutamente nada que te distraiga? Para algunas personas suena como tortura, para otras, se convirtió en una tendencia que ya circula por TikTok bajo el nombre de “rawdogging boredom”.
Y es que la idea es bastante sencilla: sentarte, poner un cronómetro y dejar que el aburrimiento haga lo suyo. Hay quienes lo practican en casa, durante un vuelo, en un cuarto completamente silencioso.
Claro, obviamente hay personas grabándose mientras no hacen nada para subirlo a redes, porque incluso el acto de desconectarse ya encontró la manera de convertirse en contenido viral.
Pero, ¿por qué hacer nada se volvió tendencia?
Va el contexto. Aunque parece otro reto viral de internet, algunas investigaciones han comenzado a estudiar la relación entre el consumo digital y el aburrimiento.
Un estudio realizado con 28 mil 269 estudiantes universitarios utilizó la Boredom Proneness Scale, una herramienta diseñada para medir la tendencia de una persona a experimentar aburrimiento.
De acuerdo con los datos citados en la investigación, el aumento en el uso de internet se relacionó con un incremento de 14.26 puntos en esta escala. La explicación podría estar, al menos en parte, en la enorme cantidad de estímulos que tenemos disponibles durante todo el día.
Tenemos plataformas para ver series, aplicaciones para escuchar música, redes sociales para conversar, videojuegos, videos cortos y hasta tiendas en línea para comprar algo que probablemente ni siquiera necesitábamos hace cinco minutos.
Entonces aquí viene una pregunta medio incómoda: ¿qué pasa cuando nuestro cerebro se acostumbra a recibir estímulos todo el tiempo?
El problema de tener entretenimiento 24/7
La psicóloga Katy Tam, de la University of Toronto, ha estudiado distintos mecanismos que pueden explicar por qué los medios digitales influyen en nuestra experiencia del aburrimiento.
Uno de ellos tiene que ver con la atención. Saltar constantemente entre videos, mensajes, notificaciones y publicaciones divide nuestra concentración y puede dificultar que procesemos información de manera profunda.
También entra en juego la recompensa inmediata. Cada nuevo video, mensaje o publicación puede ofrecer un estímulo rápido, mientras que actividades como leer, estudiar o aprender algo nuevo suelen requerir más tiempo y esfuerzo.
Con el tiempo, esa diferencia puede hacer que las actividades cotidianas parezcan menos interesantes frente a la velocidad de las plataformas digitales.
Y aquí aparece otra consecuencia: podemos empezar a interpretar el aburrimiento como algo que debemos evitar inmediatamente.

Entonces, ¿qué pasa cuando dejamos el celular?
Quienes practican el “rawdogging boredom” suelen contar que los primeros minutos resultan bastante incómodos.
Después, algunas personas aseguran sentirse más tranquilas, presentes y capaces de concentrarse. Una de ellas, @productive.rowan, incluso ha contado que practica una hora diaria sin hacer nada y que percibe un aumento en su productividad.
Eso sí: una experiencia personal no demuestra por sí sola que el método funcione para todo el mundo.
La propia recomendación de la especialista Gloria Mark apunta hacia otro lugar. En su libro Attention Span, propone observar qué ocurre justo cuando aparece ese impulso casi automático de revisar el teléfono.
La pregunta puede ser tan sencilla como: “¿Por qué quiero revisar mi celular en este momento?”.
Tal vez tienes aburrimiento, tal vez estás cansado, tal vez quieres evitar una tarea o quizá simplemente adquiriste el hábito de desbloquear la pantalla cada vez que aparece un segundo de silencio.

