Ahora que Quentin Tarantino anunció su inminente retiro, vinieron a nuestras mentes tantos grandes escenas que nos regaló: Michael Madsen bailando la de Stealers Wheel, Samuel L. Jackson recitando el Ezequiel 25:17, Uma Thurman sacando moronga a la menor provocación y claro, Salma Hayek danzando con ese viborón enredado… bueno, esa escena no la dirigió, pero como escritor de From Dusk Till Dawn, queremos creer que él tuvo mucho que ver.

Todo lo anterior (que seguramente ni leyeron) sirve para que podamos decir que, a veinte años de aquella escena que dejó seco a más de uno de ustedes, apreciados lectores, doña Salma todavía tiene “con queso las quesadillas”. Ahhh, ¿no creen? Chequen la sesión que se aventó para GQ México, con la lente de Nico Bustos (muy acertada la elección del fotógrafo).