La historia del abuelito que pudo vender todos sus hot dogs gracias al apoyo de redes sociales

El poder y alcance de las redes sociales es muy fuerte, sobre todo cuando se trata de cosas buenas, pues si de algo nos hemos dado cuenta en los últimos meses es que cuando se trata de ayudar a los demás, muchos usuarios no han dudado en poner su granito de arena y apoyar con lo que pueden, formando parte de una cadena de bondad que varias veces ha tenido un final feliz para las personas involucradas.

La historia que les vamos a contar hoy es una de esas. El protagonista es Don Abel, un señor de la tercera edad que se dedica a vender hot dogs, en Querétaro, para poder mantenerse, y quien hasta hace unos días se hizo famoso por no tener clientela en su puesto, algo que cambió repentinamente cuando las redes sociales hicieron lo suyo y ayudaron a Don Abel a vender todos sus ‘jochos’.

Una usuaria de Facebook llamada Hiris Cruz, publicó el caso de Don Abel, detallando que el señor, a pesar de su edad, tenía su puesto de hot dogs y que se le veían muchas ganas de seguir adelante para superarse. Sin embargo, el señor no había tenido suerte con sus ventas: “Me acerque a comprar un hot dog para ayudarlo ya que solo traía $20 pesos… entre la plática me comentó que luego no vende nada, me sentí bien al ayudarle por qué tal vez era el primero que vendía. Tal vez no sea el hot dog que estamos acostumbrados a comer pero lo que si vi es que quiere salir adelante”, escribió la mujer.

La publicación de la mujer se hizo viral y la ayuda llegó enseguida. Primero, por parte de un negocio de inflables llamado “Inflables SauLin” que le prestó al señor Abel una botarga y una bocina para armar un evento en el lugar donde se encuentra su puesto. Obvio se lanzó una invitación a las personas a través de Facebook para que fueran a consumir los jochos de Don Abel, quien por su edad ya no puede escuchar muy bien.

Después, la magia vino por parte de la gente de internet. Y es que el pasado 10 y 11 de enero, Don Abel se encontró con cientos de personas que fueron a su puesto –gracias a la convocatoria en redes sociales– para comprarle un hot dog, mismos que él mismo preparó y despachó con ayuda de otra persona que se aprecia en el video que les dejaremos a continuación:

No cabe duda de que los buenos sí somos más, y que cuando se trata de ayudar a otros no dudamos en hacerlo. Ojalá este 2020 esté lleno de historias de este tipo, las cuales son un buen y reconfortante recordatorio de que no todo en el mundo está perdido. 

Foto: Saulin Gudi (Facebook)